Opinión

¿Cómo va a quedar el petróleo?

 
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ME. ¿Cómo va a quedar el petróleo?

¿Alguien sabe realmente cuál será el precio del petróleo en el mediano y el largo plazos?

Si alguien responde afirmativamente… es que está mal informado. Las impresionantes fluctuaciones de las cotizaciones del crudo en los últimos 25 años muestran que la inexactitud de las predicciones.

Hagamos un breve recuento sólo para identificar algunas tendencias.

El petróleo WTI comenzó la década de los 90 a un precio nominal de 21.82 dólares por barril pero para septiembre de ese mismo año subió a 39.60 dólares, un alza de 81 por ciento en nueve meses, derivado desde luego de la Guerra del Golfo.

Al final de 1993, sin embargo, ya estaba en 14.17, un descenso de 64 por ciento en tres años.

La tendencia a la baja siguió a lo largo de la década y el precio llegó a 12.09 dólares al final de 1998. La mezcla mexicana de exportación, al término de ese año, se cotizaba en 7.88 dólares.

Y allí comenzó un camino alcista que llevó al WTI en junio de 2008 a un nivel de 140 dólares por barril. Es decir, su precio se multiplicó en 11.7 veces en una década. La mezcla mexicana llegó a 120 dólares por barril en julio de aquel año, apenas semanas antes de que estallara la gran crisis financiera internacional.

La crisis derrumbó el precio dramáticamente. Al término de 2008 ya estaba en 44.60 el WTI, un declive de 68 por ciento en un semestre.

Pero no se quedó abajo. En 2011 el precio regresó a 107 dólares y tuvo otro pico apenas en junio de 2014 cuando se colocó en 105 dólares.

Desde hace año y medio ha tenido un camino a la baja cuya cotización más reciente lo ubica en cerca de 30 dólares, un desplome de 71 por ciento.

El ‘futuro’ del WTI que vence en diciembre de 2020 se cotiza actualmente en 48.31 dólares por barril, lo que supondría un incremento de 60 por ciento aproximadamente.

Si tomamos los 25 años considerados, tenemos un mínimo de 12 y un máximo de 140 dólares, lo que implica un margen de 128 dólares de fluctuación.

Esta perspectiva de largo plazo muestra que la predictibilidad real de la cotización del crudo es muy limitada.

Sus fluctuaciones derivan de factores geopolíticos; de conflictos militares; de cambios tecnológicos; de estrategias empresariales; de asuntos climáticos; del ritmo de crecimiento, entre otros factores.

Por esa razón, cuando se pretende visualizar el largo plazo en este mercado, la posibilidad de equivocarse es gigantesca.

Y esa es justamente la razón por la que –pese a todo– la reforma energética en el ámbito de los hidrocarburos tiene buenas oportunidades de atraer grandes inversiones.

Si se ajustan los precios del WTI con el índice de precios al consumidor de EU (base 1982-84), los de hoy apenas son comparables con los del cierre de 2001. Con cinco a seis dólares menos estaríamos igual que en el mínimo de 1998, en precios constantes.

No sabemos cuánto tiempo vayan a permanecer bajos –incluso poco más que los que hoy prevalecen–, pero en algún momento de un futuro no muy lejano van a empezar a subir por alguno de los múltiples factores que puede empujarlos.

Pese a la intención de reemplazar a los hidrocarburos, éstos van a ser la opción más barata por un buen tiempo, y veremos en el futuro una tendencia alcista como las varias que vimos en el último cuarto de siglo.

Twitter: @E_Q_

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