Opinión

Cómo ser un RP y
no morir en el intento

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RP

Ejercer la actividad de Relaciones Públicas parece sencillo, pero no lo es, y menos cuando se trata del relacionamiento con uno de los públicos más importantes y de mayor cuidado para una organización como son los medios y/o periodistas.

En este ámbito, una de las funciones de los publirrelacionistas es fungir como facilitadores y no como barreras de la información. El propósito es lograr que el canal entre el periodista y una organización fluya, y se garantice un ganar-ganar entre los involucrados.

Pero ¿realmente estamos lográndolo? A partir de un sondeo entre periodistas, entre las respuestas más comunes están las áreas de oportunidad de los RP.

Como se dice en la jerga periodística, “hay que checar la fuente”. Para qué llamar al periodista para saber datos que muchas veces se localizan en el medio de origen, como mail, fuente, organigrama, nombre del editor, etcétera.

Es mejor cuidar los detalles. A ningún periodista le gusta que le cambien de nombre o de medio. Por ejemplo, si es hombre y le llamas “Señorita Guadalupe”, seguro no le encantará. Este tipo de cosas puede distraer la atención del comunicado o la propuesta informativa que se envía.

Cuidar las formas. Hay reglas no escritas de cortesía que no están de más recordar. Si llamar a un periodista para “cuestionarlo” sobre dónde obtuvo la información de su nota no es óptimo, hacerlo a las 6 de la mañana, o un domingo en la noche, en definitiva no es lo más recomendable.

Ser honestos. Esto es algo que todos agradecemos siempre. Si un vocero no está disponible, o por políticas se ha determinado que no dará una entrevista, ¿por qué no hablar claro y directo? Esto es mucho mejor que dar largas a los reporteros o prometerles cosas que no se van a cumplir. Hacerles perder su tiempo es uno de los mayores errores.

Entender el funcionamiento de los medios. Si no sabemos que las solicitudes de los periodistas son para “hoy” porque así lo exige la dinámica mediática, o que un comunicado a las 6 de la tarde no es funcional ni para el cliente ni para el reportero, estamos ejerciendo la profesión equivocada. Conocer sus tiempos, sus necesidades informativas, sus horas de entrega, de adelanto, de cierre puede ayudar a brindar un mejor servicio de información.

Ser amables sin adular. Un RP que respeta su trabajo y cuenta con información valiosa para un medio nunca debe rebasar los límites de la cortesía. Ser adulador no funciona cuando se trata de mantener una relación digna, profesional y duradera.

Estos son los puntos más nombrados en los que se debe poner atención cuando se trata del relacionamiento con los periodistas. Para saber más sobre “Cómo ser RP y no morir en el intento”, los invito este miércoles a las 16:00 horas en un webinar gratuito impulsado por la comunidad de Profesionales en Medios http://profesionalesenmedios.com

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