Opinión

Cómo se vio a México en Davos

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ME. Cómo se vio a México en Davos.

¿Cómo se percibió a México durante la reunión anual de Foro Económico Mundial realizada en Davos la semana pasada?

Permítame compartirle algunas percepciones que obtuve al hablar con empresarios, académicos y políticos en esta reunión.

1.– Los problemas de México se ven más grandes desde adentro que desde afuera. Uno podría pensar que todos los ojos del mundo están puestos en Iguala, los escándalos de las casas o los efectos en el gasto público de la caída en los precios del petróleo. No es así, por lo menos entre muchos inversionistas. Pese a todo, México sigue llamado la atención como potencial destino de inversión, sobre todo por los previsibles efectos de la reforma energética y su cercanía a la economía desarrollada que más crece, Estados Unidos. Lo que quieren las empresas son destinos de inversión que les sean redituables y les permitan crecer. En contraste con otros países de América Latina, México continúa como una de las mejores opciones.

2.– La hiperconectividad ha amplificado para algunos el tamaño de nuestros problemas. El sábado pasado vi la única manifestación de protesta que pude ver en Davos. Se trataba de un pequeño grupo de jóvenes, aparentemente suizos, cuyo tema eran ¡los 43 desaparecidos de Ayotzinapa! Llevaban atuendos rojos y una cartulina con las fotos de los normalistas. La policía no les permitió siquiera acercarse al Centro de Congresos de Davos, donde probablemente buscaban llegar. Entre activistas de todo el mundo, el asunto de Iguala sigue presente aunque el tema no tenga relevancia en círculos empresariales.

3.– El tema del conflicto de intereses del gobierno siguió en la agenda internacional. Mientras se realizaba el foro, fue objeto de comentarios en los pasillos el reportaje de The Wall Street Journal sobre la casa de Ixtapan de la Sal, así como el comentario editorial de The Economist, en la edición que empezó a circular el viernes pasado y que fue especialmente crítico del gobierno mexicano tras estos escándalos.

4.– En un contexto internacional, los mejor informados reconocen que es un mito el que los eventuales conflictos de intereses o el abierto tráfico de influencias sean privativos de naciones no desarrolladas. México no es un tema de excepción. Son numerosos los casos de empresas europeas involucradas en sobornos, y algunos gobiernos de países desarrollados, como el de Japón o España, se han visto sometidos a escándalos. La diferencia no es que en un lugar suceda y en otro no, sino las consecuencias.

5.– Percibí dos visiones. Ambas coinciden en la gran oportunidad que tiene México para crecer y lograr mejores niveles de bienestar para su población. Difieren en la relevancia de la modernización política. Hay quienes piensan que sin ella, esa oportunidad no se hará realidad y hay quienes suponen que, como otras naciones (China es el mejor ejemplo) se puede crecer y mejorar los niveles de vida sin concretar el cambio del sistema político.

Mañana le presento conclusiones derivadas de estas observaciones.

Twitter: @E_Q_

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