Opinión

Cómo podría doblegar AT&T a Slim

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ME. Cómo podría doblegar AT&T a Slim.

La gran pregunta de esta semana no es cómo se repartirán el mercado Telcel, Telefónica y AT&T luego de que esta última adquirió a Iusacell y a Nextel para aglutinar 12 millones de suscriptores. Es claro que su relevancia se sentirá con fuerza pronto. Pero lo que aún es desconocido son los atributos de AT&T en cuanto a estrategia de negocio, y que le podrán permitir arrebatar clientes al actor preponderante. ¿Cómo? Con procesos poderosos centrados en la innovación.

Hace un año, en el Mobile World Congress de Barcelona, AT&T reveló que el tráfico en su red de datos se ha expandido a una tasa de 50 mil por ciento desde 2007, por lo que una preocupación central es diseñar la red del futuro, que pueda responder a estos incrementos gigantescos en el uso de datos, lo que ocurre notoriamente con la proliferación de los videos. ¿Su solución? La User-Defined Network Cloud (UDNC).

La gran diferencia de la red que AT&T quiere configurar de aquí a 2020 es que todo el procesamiento de la comunicación tendrá vida en la nube. Esto dará flexibilidad al usuario, que será partícipe del producto o servicio con el que interactuará con AT&T. ¿Complejo? Quizá. Básicamente lo que nos está diciendo es que su red de comunicación y datos será una especie de organismo vivo en el que todos los clientes participaremos. Ya hay un avance de esto con un servicio llamado Network on Demand.

AT&T tiene un estilo muy distinto de innovar respecto a lo que vemos usualmente en México. Un ejemplo es una iniciativa denominada Innovation Pipeline, que es una plataforma de colaboración en la que sus empleados lanzan ideas para que se conviertan en productos, servicios o mejoras. Esta plataforma tiene 130 mil personas de 54 países constantemente sugiriendo ideas a AT&T. Una vez que una idea se aprueba, existen inversionistas internos que la fondean. Desde su concepción en 2009, se han invertido más de 44 millones de dólares en ideas lanzadas por empleados de AT&T en esta plataforma.

Todos los focos de atención hacia AT&T de México estarán puestos en cuestiones relativamente simples durante los siguientes meses. ¿Cuáles? Cómo nombrará sus paquetes telefónicos; cuántos gigas de velocidad nos ofrecerá; cómo hará su mercadotecnia institucional; a qué precios querrá robarse a los clientes de enfrente; cuánto invertirá. Pero en mi opinión, se trata de algo más profundo lo que podrá hacer que en un plazo no muy largo esta empresa modifique el panorama de las telecomunicaciones en el país. Su nombre del juego es innovación.

Como lo fue exactamente hace cien años, cuando Alexander Graham Bell llamó a Thomas Watson de Nueva York a San Francisco, en la primera llamada telefónica transcontinental.

Twitter: @SOYCarlosMota

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