Opinión

¿Cómo han tratado a los mercados mexicanos?

Continúan las pérdidas en los mercados financieros emergentes promovidas por las divergencias en realidades macroeconómicas y de política monetaria en el mundo desarrollado, la caída en los precios de las materias primas y los asociados contrastes en entornos económicos en el mundo emergente. En este contexto, vale la pena hacer un corte y preguntarnos cómo le ha ido a los mercados locales en términos comparativos.

Limitaré el comentario a cuatro variables financieras relevantes: el tipo de cambio, la prima de riesgo soberano, la tasa gubernamental de largo plazo y el desempeño bursátil.

Primero, el peso ha acumulado un debilitamiento de 8.8 or ciento frente al dólar desde el cierre de octubre a la fecha. Este debilitamiento se ha ubicado entre los más agudos del bloque emergente. De hecho, el peso mexicano ocuparía el lugar 22 entre 24 monedas emergentes con mayor transaccionabilidad en los mercados internacionales.

Segundo, la prima de riesgo soberano, medida a través del Credit Default Swap a cinco años se ha incrementado en casi 50 puntos base en el mismo periodo para el caso de México. Esto significa un aumento equivalente a casi 59 por ciento, ubicando este retroceso entre los más amplios en el bloque emergente.

Tercero, en lo que respecta al desempeño bursátil, el índice de capitalización indica que las pérdidas tanto en moneda local como en dólares han sido mayores para el caso local. Así, un retroceso de 10.3 por ciento en moneda local se compara con uno de 4.8 por ciento para el agregado emergente (menos 18.4 por ciento y menos 9.1 por ciento en dólares, respectivamente).

Cuarto, en contraste, si bien la tasa de referencia de largo plazo a nivel local (diez años) ha mostrado un incremento importante en el mismo periodo (diez puntos base), éste ha sido moderado en referencia a otras tasas comparables a nivel internacional.

Este movimiento se ha presentado en un contexto de fenómeno de “vuelo a la calidad” donde los rendimientos gubernamentales en Estados Uunidos han disminuido ante la mayor demanda proveniente del exterior. En el caso de la referencia a diez años en la curva gubernamental estadounidense, ésta ha disminuido en 24 puntos base en el mismo periodo.

Así, en general los mercados locales parecen haber sufrido un impacto más que proporcional al de otras plazas emergentes. Dicho sesgo podría deberse a distintos factores, quizás algunos de ellos exagerados en cuanto a su percepción de mercado.

Por ejemplo, la reacción de los mercados locales podría ser congruente con su amplia liquidez y ausencia de controles de cambio, lo cual permite flexibilidad a los participantes en el mercado para realizar ajustes en su portafolios en el corto plazo. Así, una vez que el clima de aversión al riesgo se modere, podría esperarse un ajuste también fluido.

Por otro lado, el sesgo podría reflejar parcialmente una prima de riesgo por sustentabilidad fiscal a nivel local asociada al desplome de los precios del crudo. No obstante, un análisis detallado de la viabilidad fiscal nos lleva a concluir que podría estar exagerada la percepción de riesgo para 2015 al contar por ejemplo con importantes coberturas económicas y financieras.

Tocando otra posibilidad, si bien el desempeño económico de este año no ha sido el esperado al inicio del mismo, 2014 ha sido un año de recuperación y las recientes tendencias en los componentes de demanda interna y sobretodo de demanda externa (EU) parecen sugerir que el ritmo de avance podría acelerarse en 2015. Así, de encontrarse una penalización por bajo crecimiento en los mercados financieros locales, ésta podría tener espacio de corrección hacia una perspectiva más alentadora.

Existen distintas posibilidades para explicar el sesgo negativo, donde podría ser el caso que tal pudiera ser transitorio. No obstante, habrá que estar pendiente en las siguientes semanas.

Twitter: @joelvirgen