Opinión

Cómo destruir una presidencia en una semana y con varios tuits

 
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ME Trump sin Twitter. (Especial)

Al escribir este comentario estábamos preparando la transmisión del primer programa de El Mundo Según Trump en EL FINANCIERO Bloomberg, y el presidente de Estados Unidos seguía dando indicios de que sí va caminando al precipicio, pero muy despacito.

Y aunque este martes literalmente cada dos horas había información adicional sobre Mr. Trump y sus intentos de obstruir investigaciones en contra de sus allegados, vuelvo a repetir: la caída de Donald será, como dice la canción, despacito, muy despacito.

Justo la tarde del martes 16 de mayo, The New York Times reportó que Trump le pidió a James Comey, el ahora exdirector del FBI, que suspendiera la investigación al exasesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn. “Espero que puedas dejarlo ir”, dijo Trump a Comey, lo cual es la más clara evidencia de que Trump trata de influir en la investigación del Departamento de Justicia y del y FBI sobre la relación de personas allegadas a Trump con los rusos.

Y la petición del presidente fue plasmada en un memorándum. ¡Ups! Esto podría ser la prueba madre para intentar iniciar la investigación directamente en contra del presidente tuitero. ¿El delito? El presidente Richard Nixon fue acusado de obstruir la justicia cuando borró 18 minutos de una grabación que hizo en la Casa Blanca.

El presidente William Clinton obstruyó la justicia, mintiendo sobre su relación con una becaria –y el FBI tuvo que presentar un vestido con vestigios del presidente para comprobar que tal relación sí existió.

Ahora Trump tiene que enfrentar pruebas concretas, en este caso el memorándum y las declaraciones de varios exfuncionarios sobre los intentos de detener estas investigaciones. Pero algo novedoso serán los tuits de Trump, que podrían considerarse como una declaratoria de culpabilidad cada vez que cuestionaba las investigaciones sobre sus amigos rusos.

Creo que la historia tomará esta semana y media como el parámetro del nivel de desorden y descuido del presidente de no preocuparse por el impacto jurídico de sus declaraciones y de sus tuits.

Por ejemplo, el domingo 7 de mayo Trump tuitea de nuevo quejándose ante las exigencias de los demócratas y cuestionamientos de varios medios de comunicación sobre la posibilidad de que Rusia había jugado un papel fundamental en las elecciones. Con esto inicia lo que probablemente será la semana más desastrosa de Trump. En su cuenta de Twitter, Trump se quejó: “¿Hasta cuándo los medios falsos investigarán los tratos de los demócratas con Rusia y por qué la Convención Nacional Demócrata no le permite al FBI revisar sus servidores o investigar?”.

El lunes 8 de mayo, dos oficiales de la administración de Obama revelaron que el expresidente le advirtió a Trump sobre contratar a Michael Flynn en su equipo de Seguridad Nacional, esto ocurrió cuando Obama se reunió con su sucesor en la Oficina Oval dos días después de la elección de noviembre de 2016. Y aunque Trump despidió a Flynn por mentirle a Mike Pence sobre sus conversaciones con el embajador ruso en Estados Unidos, sigue siendo un gran misterio el porqué el presidente está tan decidido a defender a un funcionario que abiertamente mintió sobre su relación con los rusos.

El martes 9 de mayo despide a James Comey. Tal vez sea el error histórico de Donald.

El miércoles 10 de mayo, mismo día que Trump se reunía con Lavrov, secretario Relaciones ruso, el presidente Trump salió a justificar la salida del director: “Comey perdió la confianza de casi todos en Washington, republicanos y demócratas por igual. Cuando las cosas se calmen ¡Ellos me estarán agradeciendo!”.

Pero, el jueves 11 de mayo, Trump empezó a contradecirse y dijo que iba a despedir a Comey, no por las advertencias ni el memorándum, sino porque se le pegó la gana -ejemm- por su relación con los rusos.

El viernes 12 de mayo Trump sugiere que él tiene 'grabaciones' de Comey, amenazando de algún modo diciendo “James Comey debe esperar que no haya grabaciones de nuestras conversaciones antes de que él empiece a filtrar cosas a los medios”. ¡Ups! Otra vez Trump podría haber hecho pública la existencia de grabaciones que podrían usarse en su contra. Como lo que le sucedió a Nixon.

La sorpresa del lunes 15 de mayo: resulta ser que Donald Trump compartió inteligencia altamente clasificada con los rusos. Martes 16 de mayo sabemos del memorándum de Comey en contra de Trump. ¿Y el resto de la semana? Tendrá que acompañarnos cada martes y jueves a las 22:00 horas en el El Mundo Según Trump.

Twitter: @Amsalazar

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