Opinión

¿Cómo comprar un partido político?

 
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¿Cómo comprar un partido político?

Uno de los resortes más poderosos de la acción política es el resentimiento. La política como vehículo para vengar agravios, individuales o colectivos. El nazismo tiene su origen en las implacables sanciones de Versalles. La fealdad física fue un factor significativo en la forma en la que ejerció el poder Gustavo Díaz Ordaz. Diversos analistas (como Mark Singer en El show de Donald Trump) han señalado que el millonario decidió conquistar la presidencia de Estados Unidos la noche en la que Obama se burló reiteradamente de él en una cena con los corresponsales extranjeros. Es muy conocida la anécdota de Carlos Salinas de Gortari el día que logró que De la Madrid lo nombrara candidato del PRI: lo primero que hizo fue llamar a su padre, que años antes había sido excluido con cierta violencia de la carrera presidencial, para decirle: “Lo logramos, nos tardamos 20 años, pero llegamos”.

Alfonso Romo, que tiempo atrás, por malos manejos administrativos, se vio obligado a vender Cigarrera La Moderna a la multinacional The British American Tobacco, la compañía de Seguros Comercial América a la firma holandesa ING, y más recientemente su empresa de biotecnología Seminis a su competidor Monsanto, tuvo que salir del Consejo de Televisa y prácticamente fue dado de baja del influyente Grupo de los 10, que congrega a los más poderosos empresarios regiomontanos. Luego de fuertes pleitos y demandas con su familia y con su suegro, que lo acusan de haber disminuido el patrimonio familiar, Alfonso Romo tomó la decisión de involucrarse en la política. Tal vez no haya relación entre el hecho de que en 2005 tuvo que deshacerse de Seminis (que llegó a controlar el 22% del mercado internacional de semillas patentadas) para cedérselo a Monsanto, y poco después fundara Opción Ciudadana a fin de meterse de lleno a la política y desde el poder vengar agravios, pero tal vez sí.

No funcionó Opción Ciudadana. Tuvo entonces que crecer la apuesta. En 2011 Alfonso Romo conoció a Andrés Manuel López Obrador a través de Dante Delgado, que estuvo preso acusado de enriquecimiento ilícito y corrupción, y que en ese entonces fungía como coordinador de la campaña del tabasqueño. López Obrador, según Romo, le pidió ayuda. “Nooo, cómo te voy a ayudar. Con el plantón de Reforma y con Bejarano, no, no…” (Forbes, febrero, 2017). Romo lo pensó mejor. ¿Cuánto cuesta comprar un partido político, cuánto cuesta contar con un candidato presidencial puntero? Alfonso Romo, dice en Forbes, “hizo un análisis como si fuera a comprar un negocio”. Y decidió apoyarlo.

Primero en la campaña de 2012, aunque marginalmente porque entonces pesaba todavía la estructura del PRD en manos de Los Chuchos. Después, con mucha mayor fuerza en la campaña del 2018.

¿La estrategia para controlar el partido? Dotarlo de un conjunto de ideas y propuestas bien sustentadas como palanca para acceder al poder. ¿Cuánto cuesta un partido político? No se tiene que “comprar” a Morena sino invertir en esa organización “sembrándole” ideas.

No hay duda de que Romo es un empresario innovador. Ahora mismo financia, a través de Synthetic Genomics, las investigaciones de Craig Ventor destinadas al implante de órganos de cerdo, genéticamente modificados, en humanos. Confía en pocos años terminar con el problema de los trasplantes a nivel mundial. No se trata, dice Romo, de “descifrar el código genético” sino de escribirlo para impactar en el desarrollo de la humanidad. En cuanto al poder, “no estoy loco para ser candidato a la presidencia”, dice. Mejor invertir en el diseño del programa del candidato con, hasta ahora, mayores posibilidades de triunfo en el 2018.

Alfonso Romo es el encargado de elaborar el Proyecto de Nación 2018-2024 de López Obrador. Un proyecto, dice Romo, “con bases sólidas, sin loqueras”. En entrevista con Ciro Gómez Leyva comentó Romo que está encargado de transformar las ocurrencias del candidato en un proyecto racional. (Confesión no pedida: las ideas contenidas en el libro de AMLO 2018: La salida no tienen bases sólidas, son loqueras, propuestas irracionales…) Para ello está conjuntando a un amplio equipo de especialistas (¿quién paga?) como Esteban Moctezuma y Miguel Torruco. Se trata de una inversión cuyo fin es conquistar el poder y desde esa posición retar al poder regiomontano que lo excluyó.

No sé qué piensen los seguidores de Morena del hecho de que un personaje ultraconservador y ultraneoliberal como Alfonso Romo, especialista en innovar y en quebrar empresas, sea el encargado de preparar la plataforma de gobierno de su candidato. Tal vez no les importe. Con tal de hacerse del poder se puede vender el alma al diablo.

Twitter:@Fernandogr

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