Opinión

Comisión Permanente ante Grupo México

Ayer el diputado y líder de la bancada priista, Manlio Fabio Beltrones, tuiteó: “Mañana en la Comisión Permanente del Congreso abordaremos el tema del derrame y contaminación en el Río Sonora. Es preocupante!” Con este tuit, el diputado y exgobernador de Sonora podría estar poniendo en la vitrina política uno de los temas que urge que se atienda: ¿cómo va el Estado mexicano a controlar la incontrolable voracidad de las empresas que están dispuestas a contaminar, corromper, destruir, hasta permitir morir por proteger sus ingresos? ¿Creen que exagero?

No olvidemos que el 19 de febrero de 2006 ocurrió el desastre minero de Pasta de Conchos y que las minas eran operadas por Grupo México, donde una explosión de gas metano dejó atrapados a 65 mineros
–padres de familia, hijos y hermanos.

En 2009, una subsidiaria norteamericana de Grupo México, American Smelting and Refining Company (Asarco), pagó al gobierno de Estados Unidos la cantidad récord de 1.79 billones de dólares para “arreglar” los daños por la contaminación que provocó un derrame tóxico que comenzó en uno de los establecimientos más conocidos y emblemáticos de Asarco, la fundición de cobre en El Paso, Texas, y posteriormente afectó a 19 estados de Estados Unidos.

Analizando el desastre minero y ecológico en donde participó Grupo México, el derrame de 40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico y metales pesados en el río Sonora, éste perjudicó “sólo” a un total de 22 mil habitantes que no cuentan con servicio de agua potable. Se han afectado sus actividades económicas como la ganadería, agricultura y turismo. Pero ante los otros “desastres” que ha propiciado, el derrame en Sonora seguramente no le ha quitado el sueño a los ejecutivos de Grupo México, ya que a diferencia de otros países, desastres de esta magnitud afectan los precios de las acciones. Además, seguramente las aseguradoras acabarán pagando los costos del derrame.

Es importante que la Comisión Permanente comprenda el reto que enfrentan las víctimas del derrame en el río Sonora y, para que no sea un incidente más de impunidad absoluta, hay que considerar los siguientes puntos.

1. Aclarar si informaron a tiempo para mitigar efectos. Las autoridades ya señalaron la negligencia de Grupo México en no informar inmediatamente lo sucedido a Protección Civil, seguramente para encubrir el derrame. Este hecho en sí podría constituirse un acto criminal. La cárcel crea incentivos para que la empresa cumpla con procedimientos y proteja la integridad física de las personas.

2. Reacción a tiempo de las autoridades locales. Hay cuestionamientos si la reacción y los apoyos en los primeros días del desastre fueron los adecuados y suficiente. Ya han surgido versiones de las reacciones tardías del gobierno del estado, ya sea por incapacidad, falta de experiencia u otras razones que tendrían que ver con el contexto político.

3. Recaudación de pruebas. Son los primeros días de un desastre de esta magnitud donde se recaba información notariada para poder asegurar el seguimiento en los procesos penales, administrativos y de indemnización.

4. ¿Puede una empresa que cotiza mentir a sus accionistas sin consecuencias? En un comunicado de “eventos relevantes”, que por ley tiene que publicar toda empresa que cotiza en la bolsa, afirma que “atendiendo a los protocolos”, informó a la Secretaría del Medio Ambiente y a otras autoridades del estado sobre el percance y que fue un diluvio de agua que propició el derrame. Un desastre ambiental de tal magnitud afectó poco el valor de las acciones de Grupo México en la bolsa, tal vez por falta de información, tal vez porque la empresa miente, o simple y llanamente los inversionistas saben que un desastre de esta naturaleza en México no afecta económicamente a los contaminadores gracias a la impunidad.

5. Costos políticos para los incompetentes. De nuevo, la lentitud para enfrentar y mitigar los efectos del desastre es una señal de la seria división política y la incapacidad administrativa que se vive en Sonora. Este desastre seguramente será tema para las elecciones de 2015, desafortunadamente.

6. Estrategia jurídica, política y social. El impacto se sentirá en la salud y economía de las familias sonorenses en los años venideros. Y los procesos que vendrán requieren de un apoyo continuo y eficiente. ¿Qué organizaciones estatales y de la sociedad civil darán este soporte?

Estos son algunos de los temas que urge abordar en la Comisión Permanente, además de integrar un grupo interdisciplinario a nivel federal con seguimiento de la sociedad civil y los medios de comunicación. Pero ante los otros ejemplos, la posibilidad de que esto quede en absoluta impunidad es muy probable.

Twitter: @Amsalazar