Opinión

Comida procesada

22 noviembre 2016 5:0
 
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cereal

Toda comida procesada es un alimento que ha sido afectado por un cambio industrial deliberado antes que lo comamos. La comida procesada puede estar sujeta a un proceso simple como la pasteurización o a una preparación compleja que combina sin control, endulzantes, especies, aceites grasos, sabores artificiales, colorantes, preservativos y mucha sal.

El cloruro de sodio comúnmente llamado “sal” es el nombre de la roca del mineral de la sal llamada halita. Es producida en casi todas las naciones del mundo, entre ellas México.

Quizás no estés haciendo lo suficiente para “bajar” el riesgo de alta presión arterial, ataques al corazón, taquicardias y daños cardiovasculares que pueden provocar padecimientos graves por el consumo de sal en exceso.

Más del 80% del sodio en la dieta del mexicano viene de la sal agregada en las comidas procesadas. Lo que es peor, ignoras la cantidad de sal que estás comiendo, agregando aún más sal del salero de tu mesa, aumentando peligrosamente el sodio total en tu cuerpo.

El sodio está contenido en alimentos enlatados, aderezos de ensaladas, pastas, pan, papas fritas, cereales, etc. Todos ignoran que el promedio de la gente ingiere más de 3,400 miligramos de sal por día. Es mucho más de lo que la American Heart Association recomienda como límite: 1,500 miligramos por día.

En las industrias de comida procesada usan demasiada sal para preservar los alimentos y modificar su sabor, además de los aditivos químicos que afectan la textura de la comida y que no son anunciados en las etiquetas.

El sodio es un nutriente esencial pero el cuerpo necesita menos de 500 miligramos de sal por día. Al no tener tiempo para cocinar se abusa de la comida industrial procesada. Ve en las etiquetas de alimentos procesados cuanto sodio contienen. Cuando anuncian un alimento “libre de sal”, no debe contener más de 5 miligramos de sodio.

“Bajo sodio”, no debe exceder de 140 miligramos por platillo. En las leyendas, “sin sal”, o “sin sodio”, no confíes. Compra productos comparándolos por la menor cantidad de sal.

En México no se acostumbra solicitar en un restaurant que tu platillo sea preparado sin sal. Así mismo, en salsas, condimentos, salmuera, encurtidos, escabeche, botanas y aceitunas, se encuentran grandes cantidades de sal.

“Sal, me gustas, pero estás dañando mi corazón”.

Fuente: National Health Council.

Twitter:@SalvadorGLignan

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