Opinión

CNTE: regresar a viejo régimen PRI


 
Aunque suene paradójico, los maestros de la CNTE quieren nada menos que regresar al artículo 3º del viejo régimen priísta: la educación para fomentar la ideología de la Revolución Mexicana cardenista y su enfoque socialista.
 
 
Sólo que no aceptan la realidad: Cárdenas efectivamente decretó la educación socialista pero no la implantó sino que la usó sólo como aparato de control ideológico. En la práctica, la educación socialista nunca operó y se reformó el 30 de diciembre de 1946 por el presidente Alemán --heredero de Lázaro Cárdenas, de su partido y de su sistema-- para quitarle lo socialista.
 
 
Los maestros de la CNTE --dirigidos por la XXII de Oaxaca y las secciones de Guerrero y Michoacán-- quieren regresar a la educación como una forma de ideologización de un grupo revolucionario. Por eso es que las negociaciones se están dando para que el gobierno del presidente Peña Nieto anule la reforma educativa pactada por los tres partidos dominantes, regrese al viejo modelo de la educación priista como aparato de control ideológico del pensamiento estatista, sustituya el artículo 3º Constitucional por el Programa para la Transformación Educativa de Oaxaca 2012 (PTEO), cuya copia íntegra está en http://www.grupotransicion.com.mx/sitev2/images/pdfs/documentos/pteo-2012.pdf, y la SEP tenga un secretario nombrado por la CNTE.
 
 
Si en el pasado priista los maestros fueron los apóstoles de los valores de la Revolución Mexicana priista, hoy los maestros de la CNTE quieren educar a los niños para convertirlos en “agentes del cambio social” al estilo de la Escuela de Pioneros de Cuba; es decir, se va a educar a los niños para la revolución y no para adquirir conocimientos que permitan su desenvolvimiento individual en una colectividad social.
 
 
Los alcances de la XXII están a la vista: en el 2011 aceptó que el CINVESTAV del Instituto Politécnico Nacional evaluara el PTEO y el resultado no les gustó: el PTEO es más ideológico que educativo. El documento del CINVESTAV se puede consultar en www.grupotransicion.com.mx.
 
 
Lo malo para las negociaciones en Gobernación radica en el hecho de que el gobernador oaxaqueño Gabino Cué Monteagudo ya aceptó el PTEO de la XXII y lo colocó como el eje de la reforma educativa en Oaxaca y ahora no sabe cómo darle para atrás porque ese documento viola el federalismo educativo e instaura un nuevo modelo ideológico de la educación. Cué está atado a los compromisos secretos con la XXII que lo llevaron a la gubernatura en el 2010, a cambio de entregarle a la XXII el manejo de la educación estatal.
 
 
El eje político e ideológico del PTEO no tiene dobleces y dice directamente lo que quiere: el cambio de sistema: “La fundamentación del programa (PTEO) expresa cómo es que la estructura y el crecimiento económico de los mercados ha acarreado graves consecuencias reflejadas en costos ambientales, sanitarios, sociales, culturales, económicos y educativos, que se manifiestan en una disminución de la calidad de vida de los pueblos así como en la pérdida de su identidad histórica y cultural.”
 
 
“Toda esta problemática estructural de la dominación interna lleva a plantear las raíces históricas y el papel de la educación y la escuela para comprender el atraso y subdesarrollo que vivimos en Oaxaca y tiene relación con la concentración de la riqueza nacional en manos de grupos minoritarios o élites económicas que dominan a las masas y concentran también los beneficios sociales producidos por las riquezas de cada pueblo. Para que la población conserve su patrimonio y capital, se requiere cambiar y crear nuevas estructuras sociales, lo que implica un cambio en los contenidos de la conciencia, fenómeno posible en la medida que se transforme y dé sentido a la educación en las escuelas.
 
 
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