Opinión

¿‘Cisnes negros’ en el horizonte? 

 
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¿‘Cisnes negros’ en el horizonte?

Las previsiones económicas, sociales y políticas se construyen sobre la base de lo probable.

Extrapolamos tendencias, observamos qué es lo que puede pasar y sobre esa base construimos los escenarios que consideramos más plausibles.

Sin embargo, las previsiones usuales ignoran los escenarios extremos, los que son altamente improbables o incluso, los que ni siquiera se consideran posibles o que no son ni imaginables.

Nassim Nicholas Taleb desarrolló el concepto de ‘cisne negro’, en su libro ya clásico, caracterizándolo como un suceso altamente improbable, cuyas consecuencias son relevantes.

Quizás el caso más obvio en la historia reciente fue el ‘11-S’. El ataque a las Torres Gemelas sorprendió a todos y cambió el mundo.

¿Hay en el panorama internacional o nacional ámbitos en los que podamos sospechar que puedan surgir ‘cisnes negros’?

En estos tiempos de sorpresas, lo extraño sería que no se presentaran.

En el mundo hay dos ámbitos que no se pueden dejar de observar.

El primero es el de la geopolítica. Cuando un personaje excéntrico e imprevisible se convierte en la persona más poderosa del mundo, como hoy es Donald Trump, hay que esperar lo inesperado.

No sabemos las consecuencias que vaya a desatar el escandaloso despido del director del FBI hace un par de días. No sabemos si se vaya a suscitar una crisis política de proporciones mayores en Estados Unidos (EU) que busque ser neutralizada desatando un conflicto militar. Pero, en las relaciones internacionales o en la política interna de EU, algo puede pasar.

El otro ámbito son los mercados financieros.

La gran crisis estalló en septiembre de 2008. Va a cumplir nueve años y estamos lejos de haber regresado a la estabilidad… aunque a veces así lo parezca.

¿Por dónde podría generarse otro quiebre financiero?

No está claro, pero no es imposible que las propias finanzas norteamericanas, con un personaje como Trump al frente de la Casa Blanca, fueran nuevamente el detonador de hechos imprevistos.

Y en el ámbito nacional, no descarte usted que tuviéramos en los siguientes meses un escenario político-electoral completamente inédito.

Si, por ejemplo, el PRI perdiera las elecciones en los tres estados que eligen gobernador y también fuera derrotado en Veracruz, quizá podría configurarse una situación que gestara alianzas inesperadas (por ejemplo, entre el PRI y el PAN) o viéramos la emergencia de alguna figura política que hoy ni siquiera está en el radar.

Los modelos empresariales, económicos o políticos que funcionan bien en épocas de normalidad, dejan de servir de tiempo en tiempo, y nos obligan a repensar el mundo bajo una óptica completamente diferente.

Por ejemplo, las empresas que han sido exitosas por años fracasan y otras que son muy jóvenes se convierten en los nuevos gigantes, como de hecho ya ha ocurrido.

O quizás la sorpresa sea que no haya sorpresas. Tal vez.

Pero, en estos tiempos, más nos vale tener una mente suficientemente abierta para captar señales, que usualmente ignoramos, y que posiblemente nos empiecen a revelar cosas que hoy ni siquiera estamos viendo y que en el futuro inmediato sean las que definan nuestro entorno.

Twitter: @E_Q_

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