Opinión

Cinco preguntas sobre
el Presupuesto

 
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Cinco preguntas sobre el Presupuesto.

Ayer le comenté en este espacio que la obtención de un superávit primario en 2017 era viable. Veamos ese tema y algunos más a propósito del Paquete Económico enviado al Congreso.

1.- ¿Será posible que el sector público obtenga un superávit primario en 2017, por primera vez desde 2008?

Los supuestos presentados, me parece, hacen viable esa meta. Veamos. El Paquete Económico considera que el crecimiento de los ingresos presupuestales será de sólo 0.4 por ciento en términos reales, respecto a los que se obtendrán en 2016. El estimado para este año es un crecimiento real de 5.8 por ciento. La naturaleza conservadora de la previsión la hace más alcanzable. Supone también una caída del gasto programable de 6.2 por ciento en términos reales. El reto es cumplir esta previsión. Por otra parte, se ha calculado un costo financiero para el sector público en 2017 superior en 18.9 por ciento real al de este año.

En este año el crecimiento real del costo financiero fue de 16 por ciento. Las metas fijadas no están fuera de la realidad y por eso, de cumplirse disciplinadamente el programa, el superávit primario está a la mano.

2.- ¿De qué tamaño es realmente el recorte del gasto público?

Si se compara el Presupuesto contra lo autorizado para 2016, el ajuste es de 239 mil millones de pesos. Pero si se toma en cuenta que hubo ya dos ajustes este año, del orden de 169 mil millones, entonces el recorte adicional para 2017 será de 70 mil millones de pesos. Es decir, ya se hizo buena parte de la tarea del ajuste y ahora hay que terminarla.

Pero eso quiere decir que habrá un menor impacto recesivo en la economía.

3.- ¿Habrá más dinero para los estados en 2017?

Si sólo se observa la trayectoria esperada de las participaciones, así podría parecer, pues hay un crecimiento de 5.3 por ciento en términos reales. Pero cuando se ve el conjunto de transferencias federales a las entidades federativas, se observa que hay una caída de 3.1 por ciento, menor a la del gasto del gobierno federal, que se reducirá en 6.2 por ciento. Seguramente este tema va a ser de los más debatidos en el Congreso y fuera de él. El tema ya lo puso sobre la mesa Miguel Ángel Mancera.

4.- ¿Es cierto que los contribuyentes seremos los que paguemos el ajuste de las finanzas públicas?

Afortunadamente no. En este año el crecimiento de los ingresos tributarios no petroleros habrá sido de 9.5 por ciento en términos reales. Para 2017 la previsión es un alza de 2.1 por ciento real, lo que implica una menor presión fiscal que la que hemos tenido.

Por ejemplo, en el caso del ISR (sistema renta) se puede estimar un crecimiento real de 10.4 por ciento en 2016 y será de sólo 2.0 por ciento en 2017.

5.- ¿Es alcanzable el crecimiento previsto de 2.5 por ciento (rango de 2.0 a 3.0 por ciento) o veremos pronto ajustes a la baja?

Creo que es una cifra conservadora pero además, ese estimado coincide exactamente con el promedio de la más reciente encuesta realizada por Banamex entre especialistas. No es improbable que sea el primer año, después de varios, en los que no tengan que hacerse ajustes a la baja debido a que se han utilizado previsiones bastante realistas.

Twitter: @E_Q_

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