Opinión

Cinco mitos de la elección panista

Hay varios mitos que se gestaron en el proceso de elección del dirigente nacional del PAN. Aquí le van cinco.

1- Con Madero en la presidencia del PAN, van a ser muy fáciles todas las negociaciones de las reformas estructurales. En nuestro afán de simplificar las realidades, a veces se veía a Madero como el candidato que se pondría de tapete con el gobierno de Peña, y a Cordero como el opositor recalcitrante que iba a romper todos los puentes entre el PAN y el gobierno de Peña. Ni una ni otra visión son correctas. Esto quiere decir que quienes piensen que las reformas de telecomunicaciones y energía van a pasar en automático, se equivocan. Legitimado en el PAN, pero con el 43 por ciento de los militantes en contra, Madero sabe que tiene que convertirse en una oposición constructiva pero que no sea cómoda para el gobierno de Peña. Ya lo verá.

2- El PAN se salvó de la fractura por la decisión de Cordero de no impugnar los resultados de la elección. Hace varios años, uno de los integrantes del gabinete de Calderón más cercanos a éste me contó –como ahora se lo estoy contando a usted– que el entonces Presidente de la República no descartaba la posibilidad de formar un nuevo partido político en el futuro, ante el giro que estaban dando las cosas en el PAN. Si en lugar de una Operación Cicatriz, hubiera un impulso a marginar a quienes se alinearon con Cordero, se podría incrementar el riesgo de una fractura “calderonista” en el curso de este año o en los siguientes, pero antes de las elecciones del 2018.

3- Ganaron ‘los moches’. Los panistas que hubieran practicado el tráfico de influencias, pidiendo gratificaciones por gestionar recursos públicos, van a andar con pies de plomo, o de plano, van a desterrar esa práctica. La razón es muy sencilla: hoy van a tener a medio mundo vigilándolos. Pero, la dicotomía entre panistas honestos y panistas corruptos, según con qué candidato estuvieran, es simplificadora. Había de todo en cada bando.

4- Ahora sí, Calderón ya perdió. Pensar que el ex Presidente Felipe Calderón va a dejar la política es imaginar que un león se va a hacer vegetariano. Hay diferentes maneras de ver las derrotas y los triunfos. Había quien, desde el arranque de la campaña panista, daba por hecho que Madero habría de reelegirse, pero veía como un triunfo que hubiera un cuestionamiento al liderazgo del chihuahuense y a su cercanía con el gobierno de Peña. No sé si Calderón pensaba en la posibilidad real del triunfo de Cordero, pero de lo que sí estoy seguro es que va a asumir como triunfo haber obtenido el 43 por ciento de los votos.

5- El PAN va a perder posiciones en las elecciones federales de 2015. Ya lo hizo. Si eso ocurriera, simplemente seguiría la tendencia. En 2006 ganó la Presidencia con 36.6 por ciento de los votos; bajó a 29.6 por ciento en las intermedias de 2009, y a 26.0 por ciento en 2012. Si la tendencia se mantuviera quizás aspiraría a un 23 por ciento de los votos en 2015. Perdiendo votos, sólo se mantendría la tendencia de los últimos 9 años.

Twitter: @E_Q_