Opinión

Catecismo mínimo para
el flamígero diputado Sesma

Acompañado de los asambleístas Alberto Cinta (PVEM) y Laura Ballesteros (PAN), el diputado de la ALDF Jesús Sesma (PVEM) anunció el martes que “presentará una iniciativa para reformar la Ley de Establecimientos Mercantiles con el objeto de prohibir los espectáculos nudistas, pasarelas o bailes donde se exhiban personas desnudas o semidesnudas y cualquier tipo de espectáculo que fomente la trata de personas con fines de explotación sexual y laboral, con lo cual se podrá contribuir de forma eficaz a combatir este delito.”

El tema de la trata es muy serio. Tanto que hay poca gente capacitada para hablar sobre él. No creo que el diputado Sesma sea una de esas personas. Para empezar ya dijo que no dijo lo que dijo. En fin. Yo tampoco lo soy. Por eso, y en previsión de que sus múltiples ocupaciones (e impulsos prohibicionistas) le impidan leer más sobre la trata, procedo a hacer, para el diputado y para otros interesados, apretadísimo resumen de lo que en Nexos Marta Lamas, que sí sabe de esto, expone sobre las implicaciones (negativas) del reiterado intento, imperante en el Distrito Federal, de equiparar comercio sexual y trata.

“Así como muchas mujeres ingresan por necesidad económica, otras son inducidas por la droga, y viven situaciones espantosas. Sin embargo, no hay que olvidar que también hay quienes realizan una fría valoración del mercado laboral y usan la estrategia de vender sexo para moverse de lugar, para independizarse, incluso para pagarse una carrera universitaria o echar a andar un negocio.

“Aunque los mercados nocivos tienen efectos importantes en quiénes somos y en el tipo de sociedad que desarrollamos, no siempre la mejor política es prohibirlos. La mejor manera de acabar con un mercado nocivo es modificar el contexto en que surgió, o sea, con una mejor redistribución de la riqueza, más derechos y oportunidades laborales (Satz 2010). Las prohibiciones pueden llegar a intensificar los problemas que condujeron a que se condenara tal mercado.

“Las prohibiciones y restricciones al trabajo sexual no son una solución, además de que van contra la libertad constitucional de las mujeres y son ‘maternalistas’. Como lo que impulsa a las trabajadoras a dedicarse a tal actividad suele ser la necesidad económica, prohibirla sin garantizarles un ingreso similar, ni la más mínima seguridad social, les quita una ‘tablita de salvación’. Si no se resuelven las circunstancias socioeconómicas que las llevan a tal actividad, penalizar para erradicar el comercio sexual las hundiría o marginaría aún más.

“Hablar solamente de mujeres víctimas de trata sin reconocer la existencia de otras trabajadoras sexuales favorece posturas fundamentalistas, que desvían la imprescindible lucha contra el tráfico hacia el absurdo proyecto de abolir todo el comercio sexual.

“Hay que combatir la trata, pero respetar a las personas que se dedican al comercio sexual, y apoyar a las que quieren tener otra ocupación. Pero lo que priva hoy en día es lo que Kempadoo (2012) denomina ‘la aplanadora antitráfico’: una estrategia discursiva que tiene como fin último abolir toda forma de comercio sexual. Un elemento de dicha estrategia es el de calificar a las personas que defienden los derechos de las trabajadoras sexuales como ‘pro prostitución’ y decir que con tal postura se favorece la trata”.

Ojalá el diputado Sesma se anime a comprar la Nexos (60 pesos), o que al menos se haga imprimir una copia del artículo ¿Prostitución, trata o trabajo?, de Marta Lamas, que se puede encontrar aquí http://www.nexos.com.mx/?p=22354

Digo, antes de que él y diputados que le acompañan en esta postura nos receten una iniciativa contraproducente sobre un problema muy complejo.

Twitter: @SalCamarena