Opinión

Carstens: las tasas subirán… pero bajarán
los costos

ACAPULCO, Gro.- Le pregunté al gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, el viernes si las tasas de interés que pagamos los mexicanos por nuestros créditos subirán, como resultado de la política monetaria que se avecina en los Estados Unidos de parte de la Reserva Federal; o si bajarán, como muchos mexicanos esperan que ocurra tras la promesa del gobierno de Enrique Peña, quien afirmó que con la reforma financiera pagaremos menos costos como usuarios de los servicios financieros.

El gobernador reconoció que efectivamente nuestro país será sensible a lo que ocurra en los fenómenos internacionales, lo que implica que las tasas de interés a nivel mundial podrían subir, como la mayoría de los economistas prevén que ocurra en el futuro. México no será la excepción.

No obstante, también reconoció que con la reforma financiera es previsible que lo que baje, más que las tasas de interés, sean los costos de intermediación, es decir, la diferencia entre la tasa activa y la tasa pasiva, porque habrá más competencia entre los bancos. El resultado es un efecto en sentido opuesto de ambos fenómenos en lo que se refiere a los costos del dinero. ¿Paradoja? No. Carstens admitió que en todo caso es positivo que el efecto de la reforma financiera pueda ocurrir simultáneamente cuando las presiones del exterior apuntan a una posible subida de tasas.

Pienso que el efecto “neto” que podríamos ver en las tasas de interés y en los márgenes de intermediación debe ser cabal y repetidamente explicado a los mexicanos por parte de la autoridad monetaria y fiscal del país. La razón es sencilla: conforme avance el año la ciudadanía querrá exigir un desempeño más vigoroso de la economía y demandará servicios financieros en mayor proporción (se supone).

Pero no todo mundo comprenderá por qué empezarán a subir las tasas de interés cuando la Fed de Janet Yellen eventualmente ajuste la política monetaria de Estados Unidos. Ante la confusión, las autoridades económicas deben ir allanando el terreno de la comprensión de tan peculiar fenómeno, porque efectivamente con la reforma financiera los costos de intermediación serán presionados a la baja.

También le pregunté al gobernador si nuestro país, desde una perspectiva económica, podría ser considerado como un estado más de la Unión Americana (dada la alta correlación de nuestra economía con aquella). Carstens dijo que no podemos adoptar una actitud de total pasividad frente a las condiciones económicas de Estados Unidos, pero que así como afecta a nuestra economía la macroeconomía global, también hay elementos internos que viven un tanto aislados de aquella realidad y que sólo son endógenos a México. O sea, según entiendo, mitad y mitad….

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