Opinión

¿Cárcel para Mario Delgado, Murat, Dominique…?

1
 

 

murat

Durante los últimos siete días he escuchado en tres ocasiones que Mario Delgado iría a la cárcel como el “pez gordo” que debe caer como responsable de los problemas en la Línea 12 del Metro, para que el gobierno y la clase política en general recuperen algo de credibilidad. Las tres personas que me lo dijeron son del más alto perfil. Alguno afirmó que desaforarlo sería un proceso veloz. Yo no veo ese escenario, aunque en política mexicana cualquier cosa puede pasar.

Hablé con Mario el fin de semana. Se ve tranquilo y seguro con el tema, aunque afirma que la calumnia que se ha cernido sobre él es de tamaño considerable.

Durante los últimos días se supo también que otro político famoso, José Murat, tiene vínculos con apartamentos lujosos en Estados Unidos, que parecen ser suyos y que cualquiera supondría no pueden ser adquiridos con el sueldo de un servidor público. Se habla de un avión Jet Hawker, que reconoció haber utilizado pero que según él no era suyo, sino de “unos amigos”. El comentario común de la gente, tras escuchar esta noticia, es que todo mundo en la clase política tiene casas y bienes de lujo que a los demás nos costaría toda una vida de trabajo llegar a tener.

Otro caso de esta semana, pero en el ámbito internacional, es el del francés Dominique Strauss-Kahn, quien aspiraba a la presidencia de Francia y fue director del Fondo Monetario Internacional. Como se sabe, a Dominique se le acusa de promover la prostitución de un grupo de mujeres en las fiestas sexuales a las que solía asistir. Su caso ya está en un juicio y él ha negado que conociera la profesión de las “chicas cultas y elegantes” que se le presentaban en esas fiestas. Es decir, ni siquiera sabía que eran prostitutas.

Esta semana nos confirma que la política está llena de porquería. Puede ser que, como afirma Mario Delgado, su tema se trate de un caso de alta intencionalidad política de parte del PRI, para dañarlo. Puede ser también que el dinero con el que compraron los apartamentos de Nueva York los familiares de José Murat sea legal y legítimo. Puede ser que Dominique sólo se quería divertir sexualmente.
Pero todo eso es lo último que importa cuando se trata del juego sucio de la política real; y el problema de la sociedad actual es que es en los medios de comunicación donde se juzga la culpabilidad de las personas.

A la cárcel deben ir las personas que cometen delitos, no las que parece que los cometieron. Para ello es necesario que países como México basen sus procesos judiciales en hechos, no en dichos. Pero esa aspiración parece estar aún muy lejos en esta nación. Por eso el “debido proceso” es un tema pendiente aquí, como lo exhibió el caso de Florance Cassez.

Twitter: @SOYCarlosMota

También te puede interesar:
​Vivan los mexicanos con cuenta en Suiza
​Aguadé: Hay que preguntarle al Poder Judicial
​Mancera, Mazatlán y las ciudades inteligentes