Opinión

Canjear una reforma por otra se llama chantaje

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Jorge Carlos Ramírez Marín. (Sedatu)

Las negociaciones para destrabar el aval al Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) que consta de ocho leyes, está en su momento más ríspido. Mientras que los panistas exigen que se incorporen todas sus propuestas en los dictámenes respectivos y a cambio darían su beneplácito al denominado Mando Único, los priistas y sus aliados están considerando que se aprueben las dos reformas.

Este chantaje, como lo califica el diputado Jorge Carlos Ramírez Marín, es inconcebible en la tarea parlamentaria y es una práctica que caracteriza a las bancadas panistas en ambas Cámaras. “Re-sulta de gran mezquindad pretender asumir un papel que si no se autoriza la #3de3, no pasará la reforma que desaparece la mayor parte de las policías municipales que existen en el país”, precisó el también vicecoordinador de la bancada tricolor en San Lázaro.

El PRI está considerando enriquecer la #3de3, no está cerrado a esa propuesta ciudadana; sin embargo, es tan amplío el alcance del Sistema Nacional Anticorrupción, de hecho no existe antecedente alguno de una reforma anticorrupción de este calado, que no basta con este apartado, sino que va más allá para evitar que existan nichos a la impunidad, incluso como el propio nombramiento del fiscal independiente del Ejecutivo.

Durante la campaña del entonces candidato a la Presidencia, Enrique Peña Nieto, ya se planteaba la propuesta de combatir la corrupción en el sector público con una legislación de cero tolerancia a la impunidad.
Después, ya como Presidente, ha insistido en el tema, incluso el nombramiento del fiscal, ha dicho, debe ser un servidor público de trayectoria intachable y de reconocido presti-gio, emanado de la propia sociedad civil, bajo un esquema innovador en donde incluso dependa de un órgano colegiado conformado por los tres poderes.

Así las cosas, el coordinador de la bancada panista en la Cámara baja, Marko Cortés, señaló que Acción Nacional exigirá a los senadores del PRI y del Verde, y al gobierno, que en la colegisladora se aprueben las leyes que allá les correspondieron como Cámara de origen, porque si en tiempo y en forma el país no tiene un verdadero Sistema Nacional Anticorrupción, ellos serían los responsables.

Enfático sentenció que si los senadores del PRI y del PVEM frenan el SNA, “nosotros no vamos a aprobar el Mando Mixto, que también es necesario para este país, pero tan necesario es uno, como el otro. Nosotros estamos poniendo como requisito indispensable que primero se apruebe el Sistema Nacional Anticorrupción, completo, íntegro, de 7 leyes, incluida la #3de3 y en un segundo momento y de inmediato, estemos aprobando el Mando Mixto con un criterio subsidiario”.

El paquete de leyes que incluye la propuesta panista son: Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción, Ley General de Responsabilidades Administrativas, Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas, Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justica Administrativa, Ley Orgánica de la Administración Pública Federal para crear la Secretaría del Control Interno, reformas al Código Penal y reformas a la Ley Orgánica de la PGR.

Aunado a ello, los azules se pronuncian por un sistema completo que dé un fiscal autónomo, independiente, con capacidad de gestión, que no dependa del gobierno, que sea un fiscal de Estado.

El martes ya se aprobó una primera parte de todo este Sistema Nacional Anticorrupción, con la Nueva Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, hoy se prevé se apruebe el fortalecimiento a la Secretaría de la Función Pública y la semana próxima seguramente habrá humo blanco para la Ley de Fiscalización, estaremos viendo entonces en los próximos días cómo sube de tono el debate ¿o el chantaje?