Opinión

Cambio de tono

   
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Donald Trump

El aspirante presidencial republicano Donald Trump, lanza un guiño a la comunidad hispana al “moderar” su postura antiinmigrante. Con el cambio de su equipo y la salida de su excoordinador de campaña, una nueva estrategia parece estar en marcha. No se retractó de su política de rechazo a los inmigrantes –sabe bien del capital electoral que su posición representa para miles de conservadores- sino que simplemente matizó: “queremos buscar una posición más justa, firme, pero justa” respondió a Fox News el fin de semana.

¿Qué pasa en la campaña de Trump? Muchas cosas tras bambalinas, porque las mediciones no le son favorables. Los sondeos entre la población hispana que ha logrado una movilización consistente en el registro de miles de nuevos votantes, es adversa según el PEW Hispanic Center en un 93%. Para muchos, estas elecciones bien podrían estar dominadas por la población hispana, que ante la amenaza real del candidato del muro, de los controles, de la fuerza especial antiinmigración, han conseguido un nivel de concientización significativa, que esperan, se convierta en votos reales el próximo 8 de noviembre. Ahora bien, los escándalos están por comenzar.

El excoordinador de campaña acusado en Ucrania por aceptar un soborno por cerca de 16 millones de dólares por hacer cabildeo prorruso en Estados Unidos y en la propia Ucrania, fue retirado del equipo del señor Trump.

El New York Times ha publicado una interesante investigación en torno a la declaración fiscal del señor Trump y resulta que hay inconsistencias. Debe más de lo que informa, y reconoce créditos a sus empresas y edificios por montos inferiores a los reales.

Hasta hora, afirma el Times, no hay evidencias de ilegalidad, sin embargo, hay claras imprecisiones cuando informa una deuda global de 370 millones de dólares, cuando han localizado cerca de 650 millones en deuda. La clave aquí está en que no aparecen a su nombre, sino al de sus empresas y desarrollos. Técnicamente no es ilegal, pero moralmente es falso. No dice la verdad, ni toda la verdad.

En esa misma línea aparecerán en las próximas semanas, investigaciones referentes a los declaraciones de bancarrota. El famoso Chapter 11 en la legislación mercantil estadounidense, concede una serie de privilegios a una empresa que se acoge a este beneficio de ley, para atenuar la quiebra de una corporación. Los beneficios incluyen descuentos fiscales, créditos blandos para liquidaciones con el fin de proteger al máximo el empleo y al trabajador. Es un tema delicado entrar al terreno del Chapter 11 en Estados Unidos, porque daña el prestigio y la credibilidad de una corporación, pero por otro lado, compensa las pérdidas y ayuda a los inversionistas a “no salir tan raspados” dicen analistas. Según avances de la investigación, el señor Trump y varias de sus empresas en el pasado, han recurrido en múltiples ocasiones a este camino jurídico que oculta, protege, ablanda una quiebra. La credibilidad y reputación del hipotético exitoso hombre de empresa, se verá gravemente dañada –aún más- cuando esta información se haga pública.

Trump sabe que si se retracta de su firme y ofensiva política antiinmigrante, podría costarle muchos votos de simpatizantes en los estados fronterizos y del centro de la Unión. Los red and blue collars de trabajadores, agricultores, granjeros podrían rechazar a su candidato si este muestra señales de retirada. Por ello, encontrar el punto medio es complejo y difícil, aunque su nueva jefa de campaña Kellyane Conway parece detener el impulso beligerante para reposicionar al candidato.

Trump ha encabezado una campaña errática, sin fondeo –los donativos no llegan- ampliamente rechazada por el “establishment” republicano con la carta de los 100 notables. El riesgo para el partido consiste en que ese rechazo se extienda a los candidatos al Congreso, a la Cámara de Representantes que se renueva en su totalidad, y al tercio del Senado donde los republicanos mantienen la mayoría desde el 2012. Trump representa la apuesta más arriesgada de los republicanos desde antes de la segunda Guerra Mundial.

Con todo, nada está escrito aún. Este detestable personaje en buena parte del mundo, todavía tiene posibilidades si se combinan una serie de factores: un descenso en la campaña de la señora Clinton por diversas causas, la más importante el tema de los correos electrónicos a su cuenta privada –que un nuevo juez está pidiendo otros 15 mil correos- o el crecimiento de sus negativos. Otra puede ser un estallido de violencia, un atentado en territorio estadounidense, un acto de terror que diera vigencia a su discurso beligerante.



Twitter: @LKourchenko

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