Opinión

Cambio de perspectivas macroeconómicas y sectoriales

 
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Donald Trump

Como era de esperarse, los resultados de la elección en Estados Unidos y el triunfo de Donald Trump propiciaron un cambio (deterioro) de las perspectivas macroeconómicas del país, así como de las de diversos sectores de actividad. No sólo es el tipo de cambio, que en los últimos siete días se depreció 10 por ciento en promedio en las diversas cotizaciones; esta semana EL FINANCIERO publicó las revisiones a la baja del crecimiento del PIB para 2017 que realizaron ocho instituciones financieras y agencias calificadoras –no las más 'precisas' e imparciales, dado el conflicto de interés que tienen ambas– y que ahora lo estiman en 1.5 por ciento en promedio, en comparación con 2.3 por ciento en su pronóstico previo. En todo caso, se anticipa un deterioro generalizado de las perspectivas macroeconómicas para el año que entra, lo que se conocerá con mayor precisión el 2 de diciembre cuando Banxico publique los resultados de la encuesta mensual de especialistas en economía.

GEA Grupo de Economistas y Asociados también revisó las proyecciones del escenario macrosectorial para el próximo año. El crecimiento del PIB se ajustó de 2.2 por ciento estimado originalmente a 1.9 por ciento. La inflación, que sería de las variables económicas más afectadas debido a la depreciación del tipo de cambio, alcanzaría 3.7 por ciento de diciembre a diciembre, tasa cercana a la cota superior del intervalo objetivo establecido por Banxico. El tipo de cambio a diciembre se situaría en 19.70 pesos por dólar y 19.1 en promedio, lo que implicaría una depreciación anual de 2.7 por ciento, cifra aparentemente moderada pero que considera que la mayor parte de la devaluación se registraría en 2016.

En ese contexto de tipo de cambio e inflación, se anticipa que las tasas de interés se ubicarían en torno a 7.0 por ciento a fines de 2017 (Cetes a 28 días), en comparación con 5.6 por ciento en diciembre de este año; ello supone un aumento de aproximadamente un punto porcentual en las tasas de referencia de aquí a fin de año (previsiblemente hoy mismo), escenario que puede ser optimista de darse un aumento de la tasa de interés en Estados Unidos el mes próximo. Otra variable afectada por el fenómeno Trump sería la inversión extranjera directa, que se situaría en 17 mil millones de dólares en 2017, lo que contrastaría con la estimación previa de 21 mil millones y con el promedio registrado en 2013-2016 de 25 mil millones de dólares.

En el ámbito sectorial, se anticipa un menor crecimiento del sector agropecuario (de 2.9 por ciento en 2016 a 2.4 por ciento en 2017), asociado a una desaceleración de las exportaciones, que podría acentuarse en el marco de una renegociación del TLCAN dado que este grupo de productos han sido de los más controvertidos en ambos países desde que se firmó el tratado comercial (azúcar, tomate, manzana, papa, naranja, etcétera).

Para el sector industrial se estima un estancamiento de minería y petróleo (crecimiento de 0.4 por ciento, frente a la contracción de 4.1 por ciento en este año) y una leve recuperación de las manufacturas y de la construcción (1.9 por ciento en ambos casos vs. 1.2 y 1.6 por ciento, respectivamente). De las primeras, los riesgos evidentes están en el sector automotor –las amenazas de Trump al sector han sido puntuales– y en textiles y prendas de vestir, que desde 2014 habían recuperado la dinámica de exportación a Estados Unidos.

En el sector servicios se anticipa una desaceleración del crecimiento en 2017, derivada de una menor actividad en el comercio (de 3.7 por ciento en 2016 a 2.4 por ciento en el próximo año) por una moderación en el consumo, mientras que otros servicios (transporte, comunicaciones, financieros, etcétera) aumentarían a tasas similares a las de este año.

La constante en los próximos meses será la incertidumbre y la volatilidad, lo que previsiblemente generará revisiones recurrentes de los escenarios económicos no sólo de México sino también de Estados Unidos (y del mundo). Si algo caracteriza al presidente electo de ese país es la inestabilidad y la falta de congruencia, lo que sin duda impactará en la evolución y perspectivas de las economías y de los sectores productivos.

Twitter: @ruizfunes

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