Opinión

Buen desempeño en noviembre, pero expectativas pesimistas

 
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walmart

Nuestro sistema de indicadores oportunos para la economía de México nos da una lectura positiva para el pasado noviembre; sin embargo, las expectativas para 2017 nos presentan un panorama cercano al de una estanflación (recesión con inflación)

La semana pasada le comentábamos que nuestro Indicador IBAM para octubre nos arrojó una estimación del IGAE de octubre ubicado en un crecimiento del 1.65 por ciento anual, cifra que será publicada por el Inegi el próximo 22 de diciembre.

El Índice Bursamétrica de la Economía Mexicana (IBEM) correspondiente a noviembre presenta una variación anual de +2.42 por ciento, lo que nos permite estimar preliminarmente un crecimiento del IGAE para el mismo mes de entre 2.5 y 3.2 por ciento anual.

El IBEM se basa en datos que publican oportunamente fuentes del sector privado a principios de cada mes. La recuperación que marca el indicador de noviembre está sustentada por las excelentes cifras de la industria automotriz, y las ventas de la cadena Walmart de México. La producción de automóviles creció 7.4 por ciento anual.

Las exportaciones aumentaron 9.6 por ciento anual. Las ventas de automóviles en el mercado doméstico repuntaron 22.5 por ciento anual. Las ventas a tiendas iguales y en semanas comparables crecieron 8.2 por ciento anual, lo que en términos reales implican un incremento de 4.7 por ciento.

En contraste, los indicadores de expectativas bajaron drásticamente. Los índices del IMEF de noviembre se reportaron por debajo de 50 unidades. El manufacturero en 49.36 puntos y el no manufacturero en 49.11 unidades, lo que nos dice que podríamos ver una desaceleración mayor en ambos sectores en los próximos meses. El Índice Mexicano de Confianza Económica del IMCP/Bursamétrica bajó en sus dos componentes: el de la percepción de la situación actual en 8.27 por ciento anual y el de la situación a futuro en 11.17 por ciento anual. No cabe duda que la victoria de Donald Trump le está pegando fuertemente a las expectativas.

De ser atinados nuestros pronósticos, el PIB al cuarto trimestre podría crecer 2.0 por ciento anual y el PIB de todo 2016 podría situarse entre 2.0 y 2.1 por ciento anual.

Diversas instituciones financieras y las calificadoras internacionales han estado revisando a la baja las expectativas de nuestra economía para 2017. El consenso de los analistas se ubica hoy en 1.7 por ciento anual. Algunas instituciones han reducido sus pronósticos hasta el 1.3 por ciento anual.

Bursamétrica ve en ciernes una peligrosa combinación de elementos que nos pueden llevar a un menor crecimiento.

Del lado externo, la renegociación del TLCAN y la amenaza de una cancelación del mismo después de 200 días de la toma de posesión de Trump; la cancelación del Acuerdo de Asociación Transpacífico; la posibilidad de la imposición de un arancel de 35 por ciento a nuestras exportaciones; la tendencia de fortalecimiento del dólar frente a la gran mayoría de las divisas, que le pegará a la competitividad de las mercancías americanas, de las cuales México es parte integrante de la cadena de valor; la más rápida trayectoria alcista esperada en las tasas de interés en dólares por parte de la Reserva Federal; y la agresiva reducción de impuestos, son factores exógenos que nos pueden generar una salida de la tenencia de valores gubernamentales en manos de extranjeros, y una contracción de la inversión extranjera directa.

Del lado interno, los recortes que se han planteado en el Presupuesto del gobierno federal podrían resultar insuficientes para lograr la meta de un superávit primario de 0.4 por ciento del PIB, aunque estimamos que el resultado de operación del Banco de México en 2016 podría generar una transferencia de recursos de Banxico al gobierno de más de 350 mil millones de pesos; la corrección de los precios de los combustibles y de la energía eléctrica que habían bajado artificialmente, junto a la tendencia alcista en el precio internacional del gas natural, y la creciente presión cambiaria que se observará durante el primer trimestre, aunado a un régimen fiscal recaudatorio poco amigable a la inversión y al empleo, que va a verse totalmente no competitivo, frente al de Estados Unidos.

En consecuencia, estamos estimando un crecimiento para 2017 de entre 0.8 y 1.2 por ciento real anual en el PIB, con una inflación superior a 4.0 por ciento anual, que podría ubicarse hasta cerca de 5.0 por ciento.

El autor es presidente de Bursamétrica.

Twitter: @EOFarrillS59

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