Opinión

Bejarano, AMLO y el talud de Santa Fe

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AMLO.

Detrás de una anomalía, generalmente se esconde un negocio obscuro. Tal es el caso de las torres en el fraccionamiento Vista del Campo, en Santa Fe, donde cinco edificios fueron construidos en la punta del cerro y están a punto de caerse.

Autorizar la construcción de cinco edificios de departamentos en una zona de deslave es una irresponsabilidad criminal. Pero sobre todo es un negocio: cada departamento cuesta entre uno y uno y medio millones de dólares.

Son 75 departamentos, multiplicados por un promedio de un millón 250 mil dólares cada uno… ¿Para cuánto le gusta que haya sido el “moche”, “mordida” o “cooperación para la causa”, a cambio de permisos para construir en una zona no apta para ello?

Detrás de quienes autorizaron esas construcciones está el apoyo político de dos viejos conocidos en esas lides: René Bejarano y López Obrador.

Los últimos tres edificios fueron autorizados por el entonces delegado en Cuajimalpa, Ignacio Ruiz López, quien llegó a ese cargo impulsado por el entonces jefe de Gobierno, López Obrador, y por René Bejarano, su líder en la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN).

Al mes y 17 días de haber tomado posesión del cargo, Ruiz López dio el permiso para construir tres torres en la zona del talud, con una licencia de construcción de 26 mil 33 metros cuadrados, de acuerdo con la información del reportero Felipe Rodea, de EL FINANCIERO.

Al finalizar su periodo en la delegación, Ruiz López se integró al gabinete de Marcelo Ebrard como titular de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades. Es decir, siguió en el equipo.

Su antecesor en la delegación Cuajimalpa, Francisco de Souza Mayo, autorizó en ese lugar la construcción de dos torres, con un total de nueve mil 720 metros en 13 niveles cada una.

¿Quién es Souza Mayo? Estaba en el PRD y luego contendió como candidato del PAN-PVEM por la delegación Cuajimalpa, y ganó. Sin embargo al finalizar su gestión regresó al regazo: se incorporó como asesor de Marcelo Ebrard en el gobierno de López Obrador, estuvo en su campaña para la jefatura de Gobierno y después entró a trabajar en el gobierno de su amigo Ebrard en… el Sistema de Transporte Colectivo Metro.

Aunque Ruiz López y De Souza Mayo fueron los que autorizaron la construcción de los edificios del fraccionamiento, antes que ellos también hubo un permiso de construcción irregular, en la zona del talud. Se trata de una torre-antena de Nextel de quince metros, por lo que se pagaron los derechos respectivos.

Sin embargo la torre de comunicaciones no fue de quince metros, sino de 25. Se rebasaron –informa el reportero Rodea– las dimensiones y el peso permitidos, sin que la delegación interviniera.

¿Quién era delegada cuando ocurrió esa “anomalía”? Era Jenny Saltiel Cohen, miembro del gabinete de López Obrador cuando fue jefe de Gobierno, y después se fue con él a Morena, partido por el que fue candidata a la jefatura delegacional de Cuajimalpa, y perdió.

Esa es la historia de una anomalía detrás de la cual se esconde un negocio obscuro con los mismos nombres de siempre, y la estafa a personas que, de buena fe, compraron un departamento en la desgraciada zona de un talud.

Twitter: @PabloHiriart

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