Opinión

Base cero y danzas árabes

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Módulo especial Manlio Fabio Beltrones. (Especial)

Repantigado en el mullido sillón, Gil pensó en el Presupuesto base cero. Ya quedamos en que cada quien puede pensar lo que le dé su regalada gana. ¿Habrá periodismo base cero, literatura base cero, sexo base cero? Gamés se dedicará a cavilar: meditaciones base cero. En esas estaba cuando leyó esto en su periódico Reforma en una nota de José David Estrada: “Pese a que el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2016 contempla recortes a todas las dependencias del Ejecutivo, la bolsa de los partidos permanece intacta y podrán gastar 10.5 millones de pesos al día”.

Cero base cero, los partidos tienen basesota. Gilga no empuña la opinión (la opinión empuñada, mju) de que haya que quitarles el dinero a los partidos, pero cree que recortar esos ingresos sería al menos saludable para la percepción generalizada de que estamos ante grupos de cuatreros que se enriquecen a costa de la democracia.

La percepción no es la realidad, ¿cierto? En fon, no nos pongamos filosóficos.

La nota de Estrada explica: “La fórmula para la asignación de recursos públicos a los partidos establece que el salario mínimo vigente en el Distrito Federal se multiplica por .65 y por el padrón electoral vigente al mes de julio del año previo”. Gamés no entiende ni quiere entender, ni intentará hacer esa mega multiplicación, pero lo que sí entiende es la cifra que aparece en la nota: “como los legisladores no han dado señales de querer modificar la fórmula, la bolsa para 2016 contiene alrededor de 3 mil 836 millones de pesos”. El hilo fino de Gilga lo llevó a farfullar: descarados.

Trasferencia electrónica
El movimiento de los partidos sin base cero es una auténtica danza árabe: PRI, mil 21 millones; PAN, 774; PRD, 470; Morena, 395; Verde, 351; Movimiento Ciudadano, 327; Panal, 255; Encuentro Social, 243. ¿Cómo la ven? Sin albur. Ya en serio: ¿no es un poco demasiado? Recorten, ajusten como el resto del país, no dilapiden los dineros públicos.

¿Qué les parece el presupuesto que manejará Manlio Fabio Beltrones? Con ese dinero pueden mandar traer al mismísimo profesor Olivares Santana de la eternidad para que oficie en el nuevo PRI, siempre hacen falta dirigentes jóvenes.

Rumores sólidos (sí, rumores sólidos) afirman que el joven panista Anaya, cuya determinación y carácter habría envidiado el mismísimo Kalimán, ha mandado comprar cientos de miles de chupones y sonajas para la campaña presidencial que viene. Además, Anaya ha comprado todas las pelis de Pixar para catequizar a sus militantes y muchos, muchísimos X-box, instrumento político por excelencia.

Ahorrar gastando
Por cierto, Liópez y Morena se dan golpecitos de cocodrilo en el pecho, o como se diga, diciendo que la austeridad y las arañas y entre tanto vengan los 395 millones para gastar única y exclusivamente en la campaña presidencial de Liópez. A ver, señores y señoras de Morena, pongan el ejemplo y suelten 50 por ciento del financiamiento. Nada: Liópez forma parte medular (medular, gran palabra) de la partidocracia. Liópez se desgañita: no más pensiones a los expresidentes, no más viajes, no más gansitos, sin albur, pero de momento, vénganos tu reino democrático, si le permiten la paradoja a Gilga.

¡Batres! ¿Dónde rayos se ha metido Batres? Dígame, señor. ¿Por qué vienes caminando, Batres? Señor es que ya tengo las rodillas escoriadas. Bien, Batres, olvidemos eso. ¿Cómo van nuestras arcas bondadosas, esas arcas que en realidad y bien visto pertenecen al pueblo bueno? Señor, a todo mecate. Puedes retirarte, Batres, y ponte Vitacilina en esas rodillas. Sí, mi amo.

Perredismo en llanto
La danza del PRD es una danza de lágrimas más saladas que las salinas de Guerrero Negro. Gamés buscó en Wikipedia “las salinas de México” y apareció Carlos Salinas. Gil lo jura. Salinas de sal, ¿estamos? El PRD recibirá 190 millones de pesos menos de lo que obtuvieron en el último resultado electoral. ¿No es para llorar? Qué dice Gilga lágrimas saladas, lágrimas de sangre lloran Carlos Navarrete, Jesús Zambrano y Jesús Ortega. Que a Los Chuchitos los bolsearon. Sí, los bolseó Liópez, que se llevó la mitad del partido a su casa de Morena, y va por más.

El chiste de Woody Allen espetó en el ático de los chistes célebres: “El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida que se requiere de un especialista muy refinado para establecer la diferencia”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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