Opinión

Basave

 
1
 

 

Agustín Basave. (Tomada de Facebook)

Gil leyó con los ojos de plato una entrevista de J. M. Ahrens y L. Pradós con Agustín Basave en su periódico El País: oigan esto: “Basave (Monterrey, 1958) es la figura emergente de la socialdemocracia mexicana. Su candidatura a la presidencia del PRD cuenta con el apoyo de las principales facciones y pocos dudan de que en noviembre se alzará con la victoria. Empezará entonces un mandato de vértigo en el que tendrá que remontar la profunda crisis que atraviesa el PRD”.

Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y caviló: aquí hay una noticia que resuena como un petardo en la aldea mexicana: un investigador oxfordiano de cubículo y postín teórico se escapa de una nota al pie de página de alguno de sus trabajos y aparece como “figura emergente de la socialdemocracia mexicana”. Caracho, ¿no es un poco demasiado?

Escriben Ahrens y Pradós: “El aspirante, un doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Oxford muy apreciado en el universo progresista, apenas posee experiencia en el combate político y hasta agosto ni siquiera militaba en la formación”. Rayos y centellas, truenos y relámpagos, ¡santos periodistas, Bátman! Por cierto, amigos, ¿cuáles medios progresistas? ¿Las distintas izquierdas? ¿Los universitarios de fuste y fusta? ¿Los intelectuales? ¿Las revistas, la prensa de centro-izquierda? Se sabe: muchos progresistas caben en un jarrito, sabiéndolos acomodar. A lo mejor Basave los acomodó y todos lo aprecian muchísimo.

Un rincón cerca del cielo
A pregunta expresa de Ahrens y Pradós, Basave afirma que él se siente en medio de Jeremy Corbyn y Felipe González. Caracho, se ha conseguido un buen lugar Basave, eso que ni qué. En materia de periodismo del fondo, Gil se siente entre Tomás Eloy Martínez y Salvador Novo, un clásico vive siempre. Cómo lo ven a Gamés buscando un lugar en el mundo, un lugar cerca del cielo.

Gil recordó una parte de la letra del corrido de Agustín Jaime, ¿la recuerdan la lectora y el lector?: Agustín bajaba, bajaba a caballo/ y lo traicionaron por calles de bravo. Gil entonó: Agustín Basave Basave a caballo/ y lo nombraron un líder muy sano (gran rima). Óiganlo: “Estoy a favor del matrimonio igualitario y la legalización de la mariguana. Pero esos no son los temas prioritarios de una izquierda latinoamericana. En Europa pueden darse ese lujo de diferenciarse de la derecha con esa agenda, pero acá tenemos un país con una desigualdad espantosa, una pobreza rampante y una pobreza que nos ahoga. Y si esa nos es la bandera máxima seremos cualquier cosa pero no seremos izquierda”.

Agustín Basave Basave a caballo. Oiga, Tín, ¿y por qué no todas a la vez? Matrimonios gays, despenalización de la mariguana, combate a la desigualdad. Cierto, es mucho: eso sería como amarrarse las agujetas y mascar chicle al mismo tiempo. Qué difícil. Agustín Basave Basave a caballo.

Ser o no ser
Gil caminó sobre la duela de cedro blanco, tomó en sus manos su periódico El País y meditó: ser o no ser, ése es el dilema. Aquí viene Basave: “Si ahora preguntas qué es el PRD, no sabrán qué decirte; se ha desdibujado su identidad (…) El pacto tuvo sentido en su momento, pero el resultado es que hoy en el imaginario colectivo se nos vincula a un PRI totalmente desprestigiado”.

Games observó su periódico El País como si fuera la pieza de un museo y preguntó: ¿más desprestigiado que el PRI de finales de los ochenta y principios de los noventa?, esa época dorada en la cual Tín era militante del tricolor y un empleado de Colosio. ¿Menos? Correcto, un poco menos. Cuéntenos, Basave, cómo arreglaban en el PRI de la época de Salinas los diferendos, los pactos, las diferencias. Sí, ni que lo diga, con los instrumentos de la democracia, qué duda cabe. Colosio conocía bien los dimes y diretes, los arreglos bajo cuerda, los golpes bajos, pues fue presidente del PRI. Es verdad: no hay muerto malo. Gil retira lo dicho y se dirige a sus habitaciones sin cenar.

Basave renunció al PRI en el año de 2002. Cuéntenos algo del partido al cual usted renunció. Pregunta: ¿lo hará usted igual cuando presida el PRD? ¿Con la misma fuerza que en esos años? ¿Ese PRI era mejor que éste PRI?. Venga, Basave, díganos algo bonito de aquel PRI. Así empieza el PRD el proceso de la desaparición que ha elegido. Suerte.

Agustín Basave Basave a caballo.

La máxima de Shakespeare espetó dentro del ático de las frases célebres: “El pasado es un prólogo”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

También te puede interesar:
El paro
Sigan comprando casas
El obispón verde