Opinión

Banxico toma cartas en el mercado cambiario

 
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ME. Banxico toma cartas en el mercado cambiario.

Ayer fue un día, como pocos, de altibajos en el precio del dólar, ejemplo de lo que ya vivimos y viviremos.

La explicación a la volatilidad de ayer derivó de las cifras del PIB en EU. Ayer se dio a conocer que en el segundo trimestre creció en 2.3 por ciento, ligeramente por debajo de lo esperado.

Pero también se revisó desde -0.2 a 0.6 por ciento el crecimiento del primer trimestre. Así que el efecto neto acumulado fue un nivel del PIB más sólido que lo previsto.

Por esa razón, el peso sufrió. Entre la apertura y poco después de las once de la mañana perdió alrededor de 20 centavos. En ventanillas, el dólar llegó a venderse en hasta 16.78 pesos.

Ante el alza se activó la subasta de dólares y se colocaron 200 millones a un precio de 16.46 pesos.

Pero a la una de la tarde Banxico anunció medidas para reducir la volatilidad en el mercado cambiario.

La primera implica inyectar más dólares en sus subastas diarias, al pasar de 52 a 200 millones, es decir, el equivalente a cuatro mil millones cada mes. Y la segunda fue reducir a 1.0 por ciento el diferencial necesario para realizar subastas con precio mínimo por otros 200 millones.

De inmediato el mercado cambiario reaccionó y el dólar se vino para abajo. En las ventanillas cerró en 16.60 pesos.

Más allá del efecto directo de la subasta, el mercado percibió el compromiso del Banco de México para a hacer lo necesario y frenar la volatilidad a través de la provisión de liquidez.

¿Quiere decir entonces que el dólar ya se va a venir para abajo?

No lo creo. Una cosa es que se vayan a usar las reservas para evitar episodios especulativos y sobrerreacciones como la de ayer, y otra muy diferente que el Banxico vaya a ir en contra de las tendencias más profundas del mercado.

La inyección de 200 millones de dólares diarios a partir de hoy (148 millones más) contribuirá sólo a aplanar los picos especulativos.

En el comunicado de política monetaria dado a conocer ayer, Banxico reiteró que va a seguir a la Fed, salvo que haya efectos visibles en la inflación.

De acuerdo al sondeo de Bloomberg, casi la mitad de los expertos considera que será el 17 de septiembre cuando la Fed suba las tasas. Y 76 por ciento considera que de cualquier manera sí lo hará en este año.

52 por ciento piensa que el alza será de un cuarto de punto y 48 por ciento que estará entre un cuarto y medio punto.

Esto no quiere decir que Banxico vaya a aumentar las tasas exactamente en la misma proporción en que lo haga la Fed. Podría ser más si se considera necesario.

Con insistencia la gente pregunta por qué razón habría de contenerse el encarecimiento del peso luego del alza de las tasas en EU.

Lo que va a frenar el alza no son las mayores tasas allá sino la reacción que se anticipa que tendrá el Banxico elevando las tasas aquí.

La Fed no quiere equivocarse y va a esperar hasta el último momento para tomar su decisión. Subir las tasas cuando la actividad económica no va aún a paso firme podría ser un grave error. Y hacerlo cuando ya empiecen a gestarse presiones sobre la inflación, también tendría costos.

Así que el Banxico también va a observar y esperar, sin que ello obste para atemperar fluctuaciones cuando sea necesario.

Twitter: @E_Q_

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