Opinión

Banxico, sin razones para adoptar tono hawkish

Esta semana la Junta de Gobierno del Banco de México llevará a cabo su reunión regular de política monetaria y el viernes (25 de abril) a las 9:00 am publicará su comunicado en donde –como es costumbre- anunciará su decisión respecto del nivel de tasa de referencia, así como los argumentos que apoyaron dicho fallo.

En mi opinión, el gobernador Carstens y los cuatro subgobernadores decidirán dejar la tasa de referencia sin cambio en 3.5 por ciento, su nivel mínimo histórico. Asimismo, considero que el tono del comunicado será dovish (más preocupado por el crecimiento que por la inflación y por lo tanto, con inclinación a reducir la tasa de referencia), pero sin señales claras sobre posibles recortes de la tasa de referencia hacia delante.

Tomando como base las minutas que publicó el Banco de México el 4 de abril pasado, que incorpora las discusiones que sostuvieron los miembros de la Junta de Gobierno en su reunión del pasado 21 de marzo, quiero destacar dos aspectos referentes a su evaluación del crecimiento económico y de la inflación de México.

Sobre el crecimiento económico de nuestro país, los cinco miembros de la Junta de Gobierno señalaron que “...la economía mexicana se desaceleró en 2013 y el inicio del presente año…”. Adicionalmente, la mayoría “… concordó que será necesario revisar a la baja el intervalo de pronósticos de crecimiento…”. En cuanto a la inflación, los miembros de la Junta de Gobierno coincidieron en que “…la inflación ha comenzado a disminuir, después del incremento que registró hasta la primera quincena de enero derivado del ajuste en algunos precios relativos y de medidas tributarias que entraron en vigor, aunque permanece por arriba de 4 por ciento…” y enfatizaron que “…el balance de riesgos para la inflación ha mejorado…”.

En este sentido, considero que de la última reunión a la fecha, si bien ha mejorado la perspectiva de crecimiento de EU, las cifras económicas que se han publicado de demanda interna en México han ratificado que la desaceleración económica de 2013 se ha extendido al primer trimestre de 2014 y la inflación cada vez se acerca más a 3.5 por ciento.

A pesar de la claridad de las minutas, en pláticas con varios participantes del mercado –principalmente fondos de inversión extranjeros y algunos inversionistas institucionales nacionales-, he percibido nerviosismo sobre un cambio próximo en el tono de la Junta de Gobierno.

Si bien algunos creen que Banxico está listo para adoptar un tono hawkish (más preocupado por la inflación que por el crecimiento y por lo tanto con inclinación a subir la tasa de referencia) –debido principalmente a la percepción de mejoría en la economía norteamericana-, otros me han preguntado si podrían decidir recortar la tasa de referencia tan pronto como este viernes, debido principalmente a los débiles datos de demanda interna que hemos observado.

En este sentido, cabe destacar que las reuniones anuales del BID (Banco Inter-Americano de Desarrollo) y del FMI (Fondo Monetario Internacional), así como la Convención Bancaria en Acapulco -que ocurrieron en las últimas tres semanas-, han brindado espacios al gobernador Carstens, así como a los subgobernadores Sánchez, Guzmán y Ramos Francia, para expresar opiniones más recientes sobre la economía mexicana y la política monetaria (algunos de estos discursos o presentaciones se encuentran disponibles en el sitio de Internet del Banco de México).

En mi opinión, dado el entorno económico actual de México con baja inflación y bajo crecimiento económico y a la luz de los comentarios que han hecho algunos miembros de la Junta de Gobierno recientemente, sigo pensando que estamos muy lejos de un cambio en la tasa de referencia, por lo que asigno una probabilidad baja a un escenario así (menor a 20 por ciento). No obstante lo anterior, dada la baja inflación -que continuará disminuyendo hacia niveles cercanos a 3 por ciento-, el bajo crecimiento económico y la reciente apreciación del tipo de cambio, continúo pronosticando que, de haber un cambio en la tasa de referencia, éste debería de ser a la baja, con una probabilidad cercana a 20 por ciento.

En pocas palabras, baja probabilidad de cambios en la tasa de referencia, pero si este escenario se materializa, la probabilidad de una reducción de la tasa de referencia es significativamente mayor que el de un alza. Por el momento, sigo pronosticando una pausa indefinida.

Twitter: G_Casillas