Opinión

Banxico debería ser cauto este viernes

El Banco de México sostendrá su reunión regular de política monetaria esta semana. Este viernes a las 9:00 de la mañana la Junta de Gobierno anunciará su decisión sobre el nivel de la tasa de referencia
–actualmente en 3.0 por ciento-, y publicarán un comunicado, como es costumbre. En este sentido considero que la Junta de Gobierno debería adoptar una postura de cautela en estos momentos y dejar la tasa de interés de referencia sin cambio, debido a tres factores: (1) los mercados se encuentran experimentando un episodio de alta volatilidad; (2) información económica alentadora tanto de México como de Estados Unidos (EU); y (3) ascenso de la inflación en México en los últimos meses, por arriba de lo esperado por el consenso del mercado y el mismo Banco de México.

(1) Alta volatilidad. El episodio reciente de alta volatilidad se vio reflejado en caídas de los índices bursátiles, aumento de las tasas de rendimiento de los bonos en países emergentes y una depreciación de las divisas emergentes. En este contexto, el peso no es la excepción y de septiembre a la fecha se ha depreciado cerca de 4.0 por ciento, alcanzando niveles cercanos a 13.70 pesos por dólar. Sabemos que un recorte adicional de la tasa de referencia podría propiciar una depreciación adicional, lo cuál considero que sería un riesgo en el que no vale la pena incurrir en este momento. En este sentido, comparando con el inesperado recorte del Banco de México el pasado 6 de junio, el tipo de cambio se encontraba alrededor de 13 pesos por dólar y de febrero a esa fecha llevaba una apreciación de 3.3 por ciento. Los niveles y la trayectoria que había observado el tipo de cambio, antes de la reunión del 6 de junio, son muy distintos a los de ahora como para pensar en un recorte este viernes. Adicionalmente, a pesar de que la preocupación por el crecimiento mundial -en especial por la probabilidad de recesión en Europa-, podría retrasar el inicio de un ciclo restrictivo del Banco de la Reserva Federal en EU (Fed), no hay duda de que ahora estamos más cerca de que esto ocurra, que en junio pasado.

Adicionalmente, en mi opinión, existe la posibilidad de que la Fed inicie un ciclo de alza de tasas a mediados de 2015, tratando de convencer a los participantes del mercado que no es un “ciclo restrictivo” todavía, sino un “ciclo de normalización de política monetaria”, de manera similar a lo que la Fed instrumentó con la “atenuación”, en donde se hizo hincapié en que no era “restricción”, sino “atenuación” del estímulo cuantitativo.

(2) Recuperación cada vez más vigorosa de la economía mexicana. El viernes pasado (24 de octubre), el Inegi publicó el IGAE de agosto, en el que se observó una disminución mensual de 0.2 por ciento, que se tradujo en un incipiente crecimiento anual de 1.3 por ciento. No obstante, cabe recordar que por un lado el IGAE no incorpora cierta información del sector servicios, por no estar disponible al momento de la publicación. Además, las demás cifras económicas que se han publicado tanto de demanda externa, como de consumo interno –que históricamente han reportado alta correlación positiva con el sector servicios del IGAE–, han sido muy alentadoras. Por ejemplo, las exportaciones manufactureras registraron un crecimiento anual de 11.2 por ciento en septiembre, mientras que las ventas al menudeo –que habían estado muy estancadas durante el primer semestre del año–crecieron 4.4 por ciento (a tasa anual) en agosto.

(3) Mayor inflación. La inflación general registró una tasa de crecimiento anual de 4.3 por ciento en la primera quincena de octubre, 0.90 por ciento por arriba de la inflación de la primera quincena de mayo. No tengo duda de que es muy probable que la inflación en 2015 alcance el objetivo de 3.0 por ciento del Banco de México. Como he comentado con anterioridad, esto ocurrirá por el cambio anual en los precios de las gasolinas que se va a instrumentar el año que entra (i.e. 3.0 por ciento en lugar de más de 10 por ciento actualmente), así como la eliminación de los cargos de larga distancia y efectos de base por la ausencia de reforma fiscal en 2015. Sin embargo, últimamente se ha elevado más de lo que el consenso de los analistas del mercado y que lo que el mismo Banxico había pronosticado. Adicionalmente, no tenemos certeza del impacto que puede llegar a tener la posibilidad de un aumento en el salario mínimo.

En este último punto, yo creo que será pequeño (alrededor de 10-20 puntos base), si se lleva a cabo una desvinculación con respecto a otros precios y queda claro que sólo se aplique a quienes ganan un salario mínimo, por lo que todavía hay incertidumbre sobre la instrumentación y sus impactos en la inflación.

Es por las tres razones que comento a lo largo de esta columna, que considero que la Junta de Gobierno del Banco de México deberá actuar con cautela este viernes. Adicionalmente, ningún miembro de la Junta de Gobierno ha votado a favor de una disminución de la tasa de referencia después del 6 de junio y no han expresado que piensan que debería de ocurrir en presentaciones públicas.

* El autor es director general de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte. Las opiniones que se expresan en el artículo no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, por lo que son responsabilidad absoluta del autor.

Twitter: @G_Casillas