Opinión

Banqueros divididos

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En las últimas semanas en el gremio bancario las opiniones sobre la próxima 78 Convención Bancaria han sido divididas. Por un lado están los optimistas que ven que el país sacará lo mejor de sí este año y, por el otro, los “realistas” que observan que no se está logrando lo planeado por el actual gobierno y que algo debe hacerse ya, no sólo dar informes que se conocen con exactitud.

También ha dividido opiniones entre directivos nacionales y extranjeros el mantener la sede en Acapulco, en un momento en que no existe en el centro turístico control por ninguno de los tres niveles de gobierno.
Si bien en esos días la Zona Diamante se prevé que sea un búnker y que esté garantizada la seguridad de todos los convencionistas, quienes tienen jefes en el extranjero cuestionan la “locura” de llevar a sus principales directores al puerto.

Otros consideran que es el mejor momento para apoyar a Acapulco, pero aseguran que se debe trabajar más en “ganarse” la sede.
El tema podría parecer superficial, pero no lo es cuando varios de los banqueros cuestionan la asistencia del presidente Enrique Peña Nieto.

Así es. Existe molestia en el cambio de formato que aplica el jefe del Ejecutivo federal por segundo año consecutivo, quien hace que durante los dos días el hotel sede tenga un incremento en su seguridad.
Antes era sólo el primer día de la inauguración y el segundo era de trabajo más relajado que terminaba con una comida a la orilla de la playa.

Ahora nuevamente fueron obligados a modificarlo.
Por lo pronto, aseguran, la banca ya está preparada ante una gran oportunidad de desarrollo --que de hecho es el título de la Convención-- en la que se espera que la nota sean los anuncios que se realicen y no las manifestaciones afuera de la sede.

Ficrea y su ¿dueño oculto?
Este martes, en la Comisión Bicamaral creada por senadores y diputados para atender el caso de Ficrea, serán recibidas las principales autoridades financieras quienes seguramente una vez más serán cuestionadas por su actuación en este fraude.

Para participantes del sector popular, el seguro de protección se debe incrementar ya que pagan lo mismo (proporcionalmente hablando) que un banco, pero también piden que sea la autoridad únicamente quien lleve a cabo la supervisión. Las federaciones, dicen, cobran más y no hacen nada.

Pero lo que llama la atención es que participantes de ese sector comentan que Rafael Olvera es un simple prestanombres, que rendía cuentas periódicamente en Barcelona, que acudía a Coahuila a ver a sus clientes, y que el verdadero dueño es el famoso exgobernador de la entidad, donde se cometió el mayor fraude bancario, al obtener financiamiento con documentos apócrifos. Sí, ese que están pensando.
¿Será? ¿Sabrán las autoridades? Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Twitter: @JLeyvaReus

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