Opinión

Balance económico 2017

 
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Informe de Gobierno

El informe presidencial enfatizó los principales logros de la administración del presidente Peña Nieto en materia económica. Existe una fuerte disparidad entre la percepción del ciudadano y lo que el gobierno destaca como buenas cuentas.

El ciudadano percibe una economía paralizada, con una inflación mayor a la del pasado, con mucha inseguridad y con una corrupción desmedida en los tres niveles de gobierno y en los tres poderes. Obras públicas de muy mala calidad y altísimo costo. Despilfarro de los recursos del Estado. Mala calidad en los servicios públicos, y una muy deficiente educación.

El gobierno ve un gran avance en la cobertura de los programas sociales y en los servicios de salud. Ve una conducción muy sana de las finanzas públicas, un crecimiento económico superior al originalmente previsto por los analistas privados, y una creación de empleos inmejorable.

¿En dónde se encuentra la verdad? ¿Por qué esta profunda divergencia? A continuación destacamos los que consideramos son los principales puntos a favor y en contra del desempeño económico.

Saldo a favor:

1. La consolidación fiscal. Los resultados recientes muestran que sí se está dando un efectivo control presupuestal, que sí se está cumpliendo con los recortes en el gasto, y por el lado de los ingresos hay avances en la recaudación a nivel federal. Con esto sí es factible terminar este ejercicio con un superávit primario equivalente a 1.0 por ciento del PIB y con una reducción en la proporción de la deuda neta/PIB por debajo de 49 por ciento.

2. El crecimiento económico mejor al previsto, a pesar de un entorno muy negativo. El crecimiento del PIB al primer trimestre fue de 2.8 por ciento anual. Es factible que el crecimiento de todo el año supere 2.1 el por ciento que prevén actualmente los analistas del sector privado.

3. El empleo va por muy buen camino. La tasa de desempleo en 3.24 por ciento en julio, y los datos de afiliación al IMSS que representan 555 mil empleos en los primeros siete meses representan un crecimiento de 19.7 por ciento anual en empleos del sector formal.

4. Comercio exterior. Se tiene un superávit récord en el comercio con Estados Unidos, las exportaciones no petroleras todavía están creciendo a un ritmo de 7.0 por ciento anual en julio.

5. La estabilidad cambiaria. En lo que va del año, el peso mexicano se ha apreciado 15 por ciento respecto al tipo de cambio de inicio del año, a pesar de haber alcanzado hasta 22 pesos por dólar.

Saldo en contra:

6. La Inflación en 6.55 por ciento en la primera quincena de agosto es muy superior al promedio de los últimos años, proceso detonado a raíz de la decisión de ajustar los precios de los energéticos (gasolina y electricidad) a la realidad.

7. Inversión fija bruta totalmente estancada, ante la incertidumbre respecto al Tratad de Libre Comercio de América del Norte, y el brutal recorte a la inversión pública de los últimos años.

8. Incertidumbre sobre la negociación del TLCAN que aunque las negociaciones marchan por buen camino, los constantes mensajes contradictorios y amenazantes del presidente Trump han seguido enturbiando el horizonte.

9. Mercado interno en franca desaceleración, según lo muestran los datos de la ANTAD a julio con una contracción en las ventas a tiendas comparables en términos reales del menos 2.44 por ciento anual. Lo mismo se aprecia en las ventas de automóviles en el mercado doméstico.

10. La inseguridad y la corrupción, que en diferentes encuestas se presentan como los principales obstáculos a la evolución de los negocios. La extorsión o derecho de piso está aumentando en distintas ciudades, y ha cobrado muchas vidas y ocasionado el cierre de muchos pequeños negocios.

11. El costo del dinero, que se refleja claramente en la tasa de referencia del Banco de México, que ha subido a 7.0 por ciento anual, desde el 3.0 por ciento que se tenía hace dos años, que oportunamente ha tenido que efectuar el Banco Central como una estrategia de dique a la salida de capitales, y ante las presiones inflacionarias coyunturales, pero que ha tenido como contraparte un incremento sustancial en el costo del crédito tanto al consumo como el crédito a las empresas.

Quizá la percepción del ciudadano tiene su fundamento en la inflación y en la desaceleración que se está observando en el mercado interno, pero la economía exportadora ha venido compensando en el agregado para que la economía mantenga su ritmo de creación de empleos y cierto crecimiento en la producción manufacturera que aún mantiene una tasa positiva.

La última parte del año no está exenta de volatilidad y de aspavientos. La combinación de una turbulenta negociación del TLCAN con el inicio de las campañas para las elecciones presidenciales muy probablemente influirá en un menor desempeño de la actividad económica.

* El autor es presidente de Bursamétrica.

Correo: eofarrills@bursametrica.com

Twitter: @EOFarrilS59

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