Opinión

Balance de indicadores oportunos en México

Los indicadores recientes de la actividad económica en México continúan señalando una industria manufacturera en fase de aceleración, con un mercado interno deprimido. De los principales indicadores oportunos, provenientes de la iniciativa privada, destacamos cuatro: los indicadores (PMI) del IMEF, el IBAM de Bursamétrica, el Índice de Confianza Económica del IMCP, y el Índice Actinver de la Economía Mexicana.

A continuación, revisamos lo que estos índices nos están reflejando:

a) El Indicador Bursamétrica Anticipado de México (IBAM): El último dato reportado por el Inegi del IGAE (Indicador Global de la Actividad Económica) que es una aproximación a un PIB mensual, es el de abril, que registró un raquítico incremento de 0.5 por ciento anual. Con el indicador IBAM, se publican estimaciones de la producción industrial y del IGAE del siguiente mes. En este caso, para mayo.

El IBAM de mayo se ubicó en 163.65 unidades (Índice General) vs. 157.38 unidades de abril, reflejando un incremento de 4.65 por ciento nominal anual, contra 4.18 por ciento anual de abril, lo que implica que la economía aceleró su actividad ligeramente respecto al ritmo de variación registrado en abril, atribuible al mayor dinamismo de la producción manufacturera y de las exportaciones, pero con una mayor debilidad en el mercado interno.

Por dentro del Índice General se reportó en mayo una aceleración del sector industrial, junto a una desaceleración en los servicios. El subíndice industrial creció 5.68 por ciento nominal anual vs. 4.61 por ciento del mes previo. El subíndice del sector servicios decreció 2.32 por ciento anual, contra un decremento de abril (1.03 por ciento anual) acumulando así 23 meses de un muy débil crecimiento en los servicios, que es el sector de mayor peso dentro de nuestra economía. Se estima un incremento en el IGAE del mes de mayo de 1.48 por ciento anual, con una confianza estadística (r ²) de 98.94 por ciento. En la producción industrial se estimó un incremento de 1.79 por ciento anual, mientras que el dato recién reportado por el Inegi fue de 1.6 por ciento anual en mayo.

b) Los indicadores del IMEF: El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) informó que los resultados de sus indicadores para junio sugieren que la debilidad en el crecimiento persiste tanto en el sector industrial como en el de comercio y servicios. El indicador IMEF manufacturero ajustado estacionalmente bajó 2.3 puntos a 50.3; y el indicador IMEF no manufacturero cayó 0.2 puntos respecto al mes anterior a 50.3, de acuerdo a cifras revisadas. El instituto dijo que ambos indicadores permanecen arriba de 50 puntos, sugiriendo en la manufactura una endeble recuperación y observando en el sector no manufacturero la sexta baja continua.

c) El Índice Mexicano de Confianza Económica (IMCE) del Instituto Mexicano de Contadores Públicos de junio tuvo una tendencia ligeramente alcista. En este mes, la mejoría fue mucho más notable en la percepción sobre la situación futura, mientras que la de la percepción sobre la situación vigente aumentó marginalmente. El IMCE total para dicho mes arrojó 70.92 unidades con una caída de 1.42 por ciento anual. (En mayo la baja era de 3.54 por ciento anual). En lo que respecta a la percepción sobre la situación actual, mostró un incremento de 1.35 por ciento, que equivale a un alza de 0.17 por ciento anual (En mayo la baja era de 3.20 por ciento anual). Sobre la expectativa de la situación futura (dentro de 6 a 8 meses) el dato también arrojó un incremento de 3.30 por ciento mensual, que se ubica 3.12 por ciento más abajo que hace un año. (En mayo la caída fue de 4.12 por ciento anual).

d) El Índice Actinver de la Economía de México a junio se ubicó en 113.86 unidades, con una variación negativa de 1.32 por ciento mensual en relación a mayo pasado, y una variación positiva de 1.57 por ciento anual respecto a junio de 2013. Esto implica una desaceleración adicional de nuestra economía. Con este indicador, Actinver hace una estimación preliminar del IGAE de junio de 0.8 por ciento real anual, con una confianza estadística (r ²) de 81.5 por ciento, cifra que sería inferior al crecimiento estimado de mayo que es de alrededor de 1.5 por ciento real anual.

Después de todo este cúmulo de datos, la pregunta de fondo es: ¿Qué es lo que está haciendo que el mercado interno presente estas cifras tan pobres? La respuesta no puede ser otra que la baja inversión. Si de ésta, la del gobierno está creciendo, según nos dicen las cifras oficiales, ¿por qué no está creciendo la inversión privada? La inseguridad, la competencia desleal, el contrabando, la piratería, la corrupción, un sistema impositivo poco amigable para la inversión, un débil Estado de derecho, la falta de financiamiento y de capital, la estructura oligopólica de nuestra economía, la incertidumbre respecto a las leyes secundarias de las reformas que ya se están aprobando; estos factores podrían ser parte de la explicación.

El IGAE de junio será publicado por el Inegi el próximo 21 de agosto. Con las estimaciones del crecimiento del IGAE de mayo y de junio, el crecimiento del PIB en el segundo trimestre podría ubicarse en cerca de 1.0 por ciento anual. Y el de todo el primer semestre en 1.4 por ciento anual. Con este magro dinamismo en la primera mitad del año, aún considerando un crecimiento de 3.0 por ciento para la segunda mitad, difícilmente se podría crecer por arriba de 2.2 por ciento para todo 2014.

* El autor es director de Estrategia de Inversión.

Correo: eofarril@actinver.com.mx