Opinión

Bajaron el salario mínimo por decreto

 
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Billetes mexicanos en una cartera. (Arturo Monroy)

Es para dar risa cuando se escucha la afirmación de que los salarios mínimos no se pueden subir por decreto.

Y digo que es para dar risa por la ignorancia que refleja la afirmación.

El salario mínimo legal en México desde hace decenas de años se fija por decreto. Es un tema legal y no económico.

Aunque la figura del salario mínimo legal está establecida desde la Constitución de 1917, fue hasta 1963 que se creó una Comisión Nacional de Salarios Mínimos, además de 111 comisiones regionales.

El Inegi, en sus estadísticas históricas, reporta un salario mínimo promedio a nivel nacional a partir del bienio 1964-65.

Aunque entonces no existía un Índice Nacional de Precios al Consumidor, sobre la base del Índice de precios al menudeo de la ciudad de México puede estimarse que el salario mínimo creció 52 por ciento en términos reales entre 1964 y 1970.

Durante la etapa del desarrollo estabilizador hubo la determinación política de aumentar los ingresos reales de la población urbana, que era la que podía acceder al salario mínimo legal, que, insisto, siempre se ha fijado por decreto.

Entre 1970 y 1977 el salario mínimo subió otro 24 por ciento en términos reales.

Es decir, en los 13 años que van de 1964 a 1977, el salario mínimo real subió 88 por ciento.

¿En cuánto influyó el incremento de los salarios mínimos reales a la inflación? Prácticamente en nada.

El salario mínimo legal se movía ligeramente arriba de lo que lo hacía el salario medio por razones de una estrategia económica que pretendía crear un mercado interno.

La historia cambió a partir 1977. Entre ese año y 1995 el salario mínimo real cayó en 68.5 por ciento. En ese mismo lapso el salario medio de la industria manufacturera había caído “sólo” en 46.6 por ciento.

Fue precisamente en ese periodo que el salario mínimo empezó a distanciarse del salario medio.

Si tomamos como índice el año de 1977, el salario mínimo cayó en 50 por ciento respecto al salario medio.

El largo periodo de la crisis de la deuda, sobre todo en el sexenio de Miguel de la Madrid, fue afrontado usando las reducciones reales del salario mínimo como un pivote para hacer bajar el salario real promedio, que descendió menos.

Esta caída no fue un producto de la oferta y demanda del mercado laboral ni de la evolución de la productividad sino de una decisión de política económica.

El salario mínimo se bajó por decreto. Y la razón es que la estructura sindical del país, entonces bajo la égida de Fidel Velázquez, tenía contratos colectivos cuya dinámica no correspondía al salario mínimo sino al salario medio.

Fueron los trabajadores de las pequeñas y medianas empresas, en su mayoría no sindicalizados, pero sí formales, los que padecieron mayormente la caída del mínimo.

Por eso las demandas de incrementar el mínimo ahora en realidad no reivindican una demanda salarial generalizada. Quienes perciben el salario mínimo legal (y para percibirlo deben ser parte de la economía formal) son apenas unos cientos de miles.

En este debate hay muchos malentendidos de todas las partes.

Regresaremos al punto.

Twitter: @E_Q_

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