Opinión

¿Ayuda la gestión del presidente al PRI?

Hay diversas críticas que se pueden hacer al presidente Enrique Peña, pero la que no puede hacerse es que esté gobernando para beneficiar a su partido.

El tema viene a cuento por la presencia del presidente en los festejos por el aniversario del PRI.

La realidad es que es muy probable que en este momento la gestión presidencial le cueste votos al PRI.

Me explico.

De acuerdo con la evaluación trimestral del gobierno que publicó esta semana Consulta-Mitofsky, la aprobación a la gestión del presidente Peña bajó en el mes de febrero a 47.6 por ciento desde un nivel de 49.7 un trimestre atrás o 9.7 puntos desde el máximo nivel de popularidad, que alcanzó en el mes de mayo, al llegar a 57.3 por ciento de aprobación.

Dos factores explican esta caída. El primero es el desgaste natural del gobierno. Casi sin excepción, hasta los funcionarios con el mayor nivel de popularidad la pierden luego de emprender las tareas de gobierno.

El otro factor es el que aquí le hemos comentado en diversas ocasiones: las reformas en las que ha puesto la mayor energía y énfasis son reformas estratégicas, que no van a generar un efecto inmediato en la economía y en el nivel de vida de la población, sino que van a producir efectos profundos en el mediano y largo plazos.

Los recortes sociodemográficos que hace el estudio de Roy Campos dan luz respecto a ciertas valoraciones.

La caída promedio en la aprobación de la gestión presidencial es de 2.1 puntos en el trimestre. Sin embargo, si se observa el nivel de escolaridad resulta que entre quienes tienen estudios universitarios hay incluso un alza en la aprobación de 1.1 puntos. En contraste, entre aquellos cuya escolaridad es sólo de primaria o menos, hay una caída de 6.2 puntos.

En la medida que hay entendimiento de lo que significan las reformas estructurales, la aprobación ha tendido a crecer. En los niveles en los que lo relevante es el resultado de aquí y ahora, la aceptación baja. Y los segundos son más.

La historia hubiera sido muy diferente si el desempeño de la economía en el primer año de gobierno hubiera sido otra. Sin embargo, el escaso crecimiento condujo a que los problemas económicos sean percibidos como los principales por el 60 por ciento de la población, mientras que aun los de seguridad tengan esa calificación en el 35 por ciento de los entrevistados.

¿Qué significa en términos de perspectivas político-electorales este conjunto de percepciones?

Creo que resulta claro que el gobierno de Peña usó el año pasado su capital político en sacar adelante las reformas. La pérdida de 10 puntos en los niveles de aprobación en apenas nueve meses no es poca cosa.

En la medida que la economía no alcanzará este año tasas altas debido al entorno internacional y por el tiempo requerido para que se gesten los resultados de las reformas, es probable que los niveles de aprobación de la gestión presidencial no se recuperen de manera importante.

Por eso creo que de manera consistente, el presidente Peña está orientando su gestión al largo plazo no al beneficio de su partido.

Por el bien del país, ojalá siga así.

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