Opinión

Así vamos… Crecimiento y estancamiento: un problema complejo

La discusión en México sobre el posible crecimiento o estancamiento de la economía es un tema vital. Todo mundo está de acuerdo en que las predicciones de fines del año pasado han sido demasiado optimistas. Del 3.9 por ciento planteado inicialmente por el gobierno, hoy día casi todas las predicciones se han reducido a alrededor del 3 por ciento. Existen diferencias importantes entre los distintos pronósticos elaborados por los especialistas, sin embargo, hay una tendencia a la baja en las expectativas que parece reforzarse día a día.

Una de las razones por las cuales hubo un error inicial excesivamente optimista y luego correcciones de diferentes tipos es, a mi parecer, el hecho de que sigue predominando en el análisis económico, el pensamiento de la causalidad lineal y no la causalidad sistémica compleja.

Consciente de que lo que voy a explicar es quizá demasiado esquemático, el pensamiento prevaleciente hasta la actualidad de tipo de la causalidad lineal, consiste en lo siguiente: si se establece un equilibrio macroeconómico en el cual hay estabilidad de precios, transparencia informativa y, un sistema de competencia adecuado, entonces el crecimiento económico tendrá que venir tarde o temprano. Esta es en una síntesis un poco caricatural de la visión del pensamiento neoclásico o neoliberal. Es una relación directa de causa efecto en la cual, la estabilidad macroeconómica y de precios junto con la libre competencia, generan el crecimiento.

Desde otra corriente keynesiana totalmente diferente a la anterior en cuanto contenido pero que, desde el punto de vista formal lógico, mantiene la relación de causalidad lineal, sería la siguiente: un incremento en el déficit público más una reducción en las tasas de interés, conducen a un aumento de la inversión que dará como resultado una mejoría en las tasas de crecimiento. Nuevamente de un pensamiento con lógica causal lineal el déficit público aunado a la reducción de la tasa de interés genera directamente la inversión, la cual conduce directamente hacia el crecimiento.

Hoy día la teoría matemática de los sistemas y el avance de la teoría de la evolución nos conducen hacia un nuevo instrumento de análisis lógico muy diferente a los anteriores, se trata de la teoría de sistemas complejos adaptativos (SCA). Muchos teóricos economistas modernos están abandonando la teoría de la causalidad lineal para unirse a la teoría de los SCA. Podemos sintetizar los seis postulados más importantes de esta teoría en la forma siguiente:

1. Se tiene una colección de elementos diversos.

2. Ellos están conectados entre sí y son interdependientes.

3. Existe un conjunto de retroalimentaciones, es decir, que los elementos que son causados también juegan el papel de causas de los elementos originales. Estas retroalimentaciones pueden ser positivas o negativas en el sentido de que van a reforzar el proceso haciéndolo más fuerte o bien, van a actuar sobre el mismo proceso debilitándolo. De esta manera, ya no hay causa efecto directo. Así y como había sucedido en la historia, una baja en la tasa de interés puede vivirse como el signo de que la economía funciona mal y por ende, las inversiones se reducen y no se aumentan como lo diría una visión lineal; de la misma manera, una estabilidad macroeconómica y precios puede conducir a una caída de los salarios reales y por tanto, una caída del mercado interno con lo cual, en lugar de crecimiento se tiene estancamiento e incluso, una caída.

4. Las relaciones entre los elementos, es decir, entre los actores económicos en los cuales se incluye el gobierno y la banca central, están determinadas por reglas, pero estas reglas son cambiantes y sujetas a negociaciones, y así el sistema tiende adaptarse a los cambios de su entorno modificando las reglas.

5. Los sistemas complejos generan elementos que no estaban contenidos con anterioridad en el sistema y que se denominan “emergencias”.

Lo clave de los (SCA) es que éstos no son perceptibles y por ende, en el caso de la economía, conducen al hecho de que el futuro es incierto.

El crecimiento en México depende de muchos elementos distintos entre sí, los cuales se relacionan en forma compleja. Mencionemos algunos de ellos: la relación entre el trabajo y el capital, la existencia de meros negociantes o de empresarios, el grado de oligopolio de la economía, la relación entre gobierno empresas y trabajadores, la diversidad estructural de la economía, etcétera.

Una política económica que no tome en cuenta la diversidad de actores, la diversidad estructural y las relaciones complejas, difícilmente podrá tener éxito. Tal es el caso de la política económica mexicana.

*Profesor-Investigador UAM-I

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