Opinión

Así vamos… Corrupción en México: Una relación social de producción


El caso de Oceanografía-Banamex-Pemex, no es sino un ejemplo más del cáncer de la corrupción que impera en México. Muchos dicen que la corrupción siempre ha existido y que ella se encuentra en todo el mundo y eso es cierto. Pero hay que recordar al sociólogo francés Bentham; señalaba que el crimen existe en todas las sociedades, pero que en ellas hay un umbral, un límite más allá del cual el crimen y la corrupción afectan profundamente y trastornan todo el sistema de reproducción social y político y enferman gravemente a la sociedad.

En México, la corrupción y la criminalidad han sobrepasado con amplitud, desde hace mucho tiempo, los niveles de criminalidad privada y gubernamental y provocan una sociedad desestructurada y anómica que además, desde lo económico, vive sumergida en el estancamiento. El crimen y la corrupción ya son una parte del sistema de funcionamiento de lo social, económico y político.

En México la corrupción es criminal; crimen es un delito grave y la corrupción lo es. En lo económico ya forma parte de las relaciones sociales de producción. El proceso productivo implica un conjunto de relaciones sociales entre los trabajadores, de los trabajadores con sus jefes, entre las empresas que venden y compran productos intermedios, entre los productores y sus clientes a través de las cadenas distributivas. Las relaciones sociales en los procesos productivos implican un conjunto de relaciones en el interior del proceso productivo de organización del proceso productivo, jerarquía y de estructuración de la venta de los productos.

Las relaciones sociales de producción son claves para establecer costos y calidad de los bienes y servicios producidos, y son el elemento fundamental de la productividad y la competitividad de una empresa. Una empresa con un alto nivel de corrupción en sus relaciones sociales de producción no sólo incurre en costos internos más elevados que sus competidores, sino que la corrupción afectará a la productividad, dado las deficiencias productivas provenientes de la corrupción y también a la calidad de los productos. Costo y calidad son el resultado no sólo de la tecnología aplicada sino de la calidad del trabajo realizado, de la adecuada integración del mismo, de los controles de calidad, etc. Incluso la tecnología se ve afectada por la corrupción, pues se seleccionan equipos y materiales no en función de las necesidades tecnológicas de la producción y de la competencia, sino atendiendo a la relación corrupta con el proveedor.

Oceanografía-Banamex-Pemex es uno entre muchos que conocemos y muchísimos más que desconocemos. Las noticias referentes indican un alto grado de corrupción que afecta a las empresas y a todo el país.

Oceanografía es una empresa corrupta intervenida por la procuraduría. En Banamex también hay fuerte sospecha de relaciones corruptas en su interior. Un banco es una empresa que compra y vende riesgo. Al dar créditos evalúa el riesgo del pago deficiente y cobra una comisión por el costo de la evaluación del riesgo que son los costos de operación de un banco y además, una prima de riesgo que constituyen las ganancias del banco. Todo crédito implica garantías y análisis de la solvencia de la empresa a quién se le presta; por eso se evalúan los documentos y la empresa a quien se le presta. Las facturas falsificadas por Oceanografía, debieron ser certificadas y evaluadas por el banco; se debió acudir a Pemex para certificarlas y se debió evaluar en conjunto la capacidad de pago. Todo esto es rutina bancaria. Es casi imposible que Banamex haya dado un crédito tan fuerte y tan deficiente sin una complicidad corrupta interna. Además, el pasado oscuro de Oceanografía era público. No creo que Banamex sea una empresa inocente engañada y si lo es, es un banco que cumple muy mal sus funciones.

Mucho se ha hablado de la relación corrupta de Pemex con Oceanografía, yo no tengo nada que agregar.

No es extraño que cuando las relaciones sociales de producción son excesivamente corruptas, los productos mexicanos sean malos y con precio excesivo y por ende, que el país tienda al estancamiento y que no crezca satisfactoriamente. Se trata de un problema mucho más grave que la presencia de unos cuantos corruptos que merecen la cárcel.

Se privatizará una buena parte de la extracción y del valor agregado de la industria petrolera. Obviamente que con relaciones sociales de producción corruptas, ésta no es la solución. La inmensa cantidad de contratos de asignación de extracción de petróleo y de su industrialización, estarán repletas de corrupción. Los cambios constitucionales no hacen nada en esta materia que era y es con mucho la más importante antes que cualquier proceso de privatización.

Profesor Investigador UAM-I.

Correo: asi_vamos@yahoo.com.mx