Opinión

Así está el mundo

 
1
 

 

Opiniones encontradas de las celebridades en torno al triunfo de Donald Trump. (AP)

Tengo un querido amigo que se molesta ante la mención de que hubo congruencia en la elección de Trump; creo que el republicano ganó por varios motivos que expongo en un orden preliminar de importancia.

Uno es la vigencia de la cultura neoliberal, que ha hecho del afán de tener dinero lo que le da sentido y propósito colectivo a más -mucho más- de la mitad de los estadounidenses.

A esa mayoría, la demagogia de Trump le dio seguridad a su estilo de vida materialista y egoísta; a ellos no les indignan las injusticias en el mundo, ni los derechos humanos violentados, sino la sensación de que Estados Unidos esté perdiendo su hegemonía imperial. No toleran un mundo multipolar en el que el imperio que invocan tenga que contemporizar con otras potencias, China por ejemplo.

Casi 60 millones de estadounidenses votaron por Trump porque tienen miedo a la decadencia, a los extranjeros y mucha desconfianza en la interdependencia en que se basan las sociedades civilizadas. Les enoja y les da miedo la idea de dejar de ser poderosos consumidores, categoría que los define mejor que la de ciudadanos.

Ganó Trump porque algunos de sus seguidores -la mayoría, los de menor escolaridad- están entre los perdedores de la globalización: sus empleos y salarios están mermados, pero no alcanzan a comprender -ni Hilary Clinton supo explicarles- que ese efecto es por causa de una crisis capitalista mundial, agudizada en el contexto de mercados no regulados, del culto al sector privado y del desprecio al sector público.

Esa crisis es uno de los temas de incertidumbre que tendrán a los mercados bursátiles y monetarios del mundo -los de México al frente- en vilo por varios meses, hasta que se vea claro lo que se proponga y pueda hacer Trump para aplicar medidas proteccionistas contra el libre comercio.

El otro motivo de incertidumbre en los meses siguientes, son los efectos que tendrá en la vida cotidiana de millones de latinos y demás minorías en Estadios Unidos el discurso de odio anti mexicano, anti racista, anti religioso (musulmanes) misógino y homofóbico que pinta a Trump como un fascista. Y qué riesgos implica esa retórica para la estabilidad internacional.

A pesar o debido a su demagogia, Trump tuvo éxito; otra causa la analizamos la semana pasada en este espacio: su propuesta de reducir el crecimiento del gasto público, bajar los impuestos a las grandes corporaciones y abatir todo tipo de regulaciones que afecten las utilidades, fue mejor recibida entre grandes empresas, empezando por los bancos, que las estrategias regulatorias de Clinton.

Por último, me parece que el triunfo de Trump también se explica porque Hilary Clinton siempre fue una mala candidata. Hay quien dice que los estadounidenses no están preparados para tener al frente del poder ejecutivo a una mujer; otros subrayan su falta de carisma.

Me parece que, además, pesó en su contra el hecho de que su marido ya fue presidente, y una república y una cultura que pretende minimizar al Estado tiene que oponerse a que el cargo vuelva a la familia, como en las monarquías. Los Kennedy y los Busch lo hicieron, pero no se veía como virtud el estado mínimo que Trump supo vestir con su demagogia neoliberal.

Por cierto, a Margarita Zavala, aspirante a ocupar la silla presidencial desde la que su marido lanzó su “guerra” al narcotráfico, la experiencia de Clinton debe haberle caído como balde de agua helada.

http://estadoysociedad.com

También te puede interesar:

Lo bueno de Trump para México

Mayor gasto sería borrachera si no se rediseña

Peso: entre Trump, lo que se debe y lo que se roban