Opinión

Asalto a la Constituyente

   
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ALDF

El presidente Enrique Peña Nieto y el jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera se disponen a consumar el asalto a la Asamblea Constituyente.

El entuerto que los partidos se inventaron para la reforma de la capital concedió a Peña y a Mancera el derecho de designar cada uno a seis legisladores.

Tan generosa cuota no se explica ni a la luz de los resultados en las elecciones de 2015 de los partidos ligados a esos políticos, ni mucho menos si se revisa la (falta de) popularidad de ambos.

Y aunque tuvieron tiempo de sobra para poner en la mesa algunos nombres de aquellos a quienes elegirán por 'dedazo', ni el primer mandatario ni el jefe de Gobierno han desvelado la identidad de sus diputados.

El hecho de que ambos políticos oculten sus cartas les da un beneficio nada democrático.

Los ciudadanos de la capital que acudan el domingo a las urnas estarán votando sin toda la información necesaria. Habrá candidatos partidistas, habrá sin partido, se conocen ya los nombres de los representantes designados por el Congreso de la Unión, pero Peña y Mancera habrán escamoteado a la Ciudad de México los nombres de doce legisladores.

Y si esto cambiara de último minuto, ya da igual que hoy se conocieran las barajas de ambos, pues ha concluido el plazo para debatir sobre virtudes o defectos de esos privilegiados.

En una democracia es a los ciudadanos a quienes debería dársele todas las ventajas, no a los políticos y menos a tan altos gobernantes.

De forma que en el Constituyente capitalino podrían darse (aún más) situaciones aberrantes. Pongamos dos casos hipotéticos.

Digamos que por una razón u otra, los resultados del domingo dejan fuera a equis candidato, ya sea partidista o independiente, ¿intentarán el jefe de Gobierno o el presidente de la República colar a la Constituyente a quien fue marginado por el voto ciudadano del 5 de junio? ¿Recurrirán al 'va porque va'?

Otro escenario: ¿los ciudadanos de la comunidad menos priista del país votarían igual si supieran hoy que –sólo como ejemplo– alguien del perfil del verde Arturo Escobar podría ser una de las cartas presidenciales? (Plis, virgencita, ahí te encargamos que no ocurra). Por cierto, ¿qué hacían el otro día pasando por la misma mesa del Lipp, el licenciado Escobar y su sucesor en Gobernación Alberto Begné?

Los chilangos irán a las urnas con puntos ciegos, sin la información que sería deseable que tuvieran para ponderar su voto e incluso sus ganas de votar.

Decidan lo que decidan los ciudadanos el domingo, la mano en la capital la llevan el presidente y el gobernante local.

Lo que mal comenzó, mal sigue. Por cálculos políticos Peña y Mancera apostaron por restarle legitimidad al proceso, que careció de ella desde el principio.

Pensándolo bien, es un digno colofón de un proceso tan hechizo que sólo tendrá 99 diputados, pues Morena renunció al que le tocaba desde el Congreso.

Nota final. Inscrita en el primer lugar de la lista perredista, es seguro que Katia D’Artigues llegue al Constituyente. Es una muy buena noticia. Ella es, por supuesto, ajena a las tropelías cometidas, en diseño y ejecución, en el proceso para dar al exDF una Constitución. Sin exagerar, la posibilidad de tener un mundo mejor se amplía si gente como Katia, y su agenda a favor de los derechos de las personas con discapacidad, ocupa más espacios. Que quede claro: toca al Constituyente honrar, con un real debate sobre políticas para la inclusión, la llegada de mi colega, y no al revés. De eso también habrá que estar vigilantes.

Twitter: @SalCamarena

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