Opinión

Artillería antiTrump


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ME Trump ya se vio en la Casa Blanca (Especial)

En semanas recientes se han realizado en Estados Unidos encuestas de preferencia de voto entre los dos virtuales candidatos a la presidencia por cada partido. Si bien no han sido nominados formalmente y corren versiones aún de sobresaltos de último momento, todo parece indicar que Hillary Clinton amarrará contra toda duda la candidatura demócrata, mientras que Donald Trump lo hará con la republicana.

La primera de estas encuestas fue la de Fox News, publicada el 17 de mayo, de confiabilidad relativa por el perfil abiertamente conservador y proselitista de la cadena.

La segunda Rasmussen Report del 18 de mayo, seguida por la de ABC News/Washington Post del 19 de mayo y finalmente la de NBC News/Wall Street Journal del mismo día.

En las tres primeras, para sorpresa de todos, la tendencia de supremacía mantenida por Hillary frente a frente con Trump a nivel nacional se desvanece y, más aún, se invierte. Fox, Rasmussen y ABC le adjudican, según sus datos, ventajas promedio de 2.5 a 3.0 por ciento al señor Trump.

Sólo la de NBC le otorga un margen positivo a Hillary de 3.0 por ciento.

Muchos analistas en los partidos y también independientes observan estos signos con extrema preocupación, pues la tendencia ascendente de Trump parece confirmarse.

Por ello, el campo demócrata hace todo lo posible por 'cerrar' la etapa de primarias y agradecer al señor Sanders el notable debilitamiento que ha logrado sobre las aspiraciones de Hillary y con ello enfocar toda la energía partidista y propagandista en contra de Trump.

La artillería estará conformada por una delicada y bien producida secuencia de spots televisivos, donde aparece el aspirante republicano con voz e imagen en distintos momentos de su campaña. Van a retratar sus contradicciones generales –las que usted quiera, hay tantas– en múltiples temas: economía, impuestos, unidad del partido, seguridad nacional, aliados internacionales, etcétera. Ya existen materiales notables en YouTube sobre la proclive tendencia del personaje a decir exactamente lo contrario entre una semana y otra. El objetivo: demostrar su inestabilidad, su incapacidad para comprometerse con algo, su eterna y fluctuante negociación en todo. ¿Qué piensa y qué defiende Trump? Todo y nada, es lo mismo, no importa.

Una segunda secuencia de spots señalará su visión xenófoba, racista, sexista, misógina, en torno a temas sociales sensibles y delicados. Una serie completa acerca de la mujer, a la que ha insultado, ofendido y maltratado a lo largo de todas las primarias.

Otra acerca de los migrantes, dirigido especialmente a –los que se esperan numerosos– colectivos de ciudadanos norteamericanos recientes de origen hispano que debutarán en las elecciones de noviembre.

Está prevista otra serie que describa la historia fraudulenta en los espectaculares negocios del afamado empresario de bienes raíces.

Según los datos más recientes, se ha acogido al llamado Chapter 11 en más de 12 ocasiones, el capítulo que describe las condiciones y beneficios de una bancarrota, especialmente en temas fiscales.

Y ya hacia el cierre de la campaña, los demócratas prevén una serie especial dedicada a su visión –si acaso hay una– sobre seguridad nacional y balances internacionales. Imagine a este ególatra y desequilibrado personaje, asumiendo control y decisiones sobre el arsenal nuclear más poderoso del planeta.

Importantes productores especializados en campañas políticas y en mensajes masivos han ofrecido su apoyo y su experiencia para estos materiales.

Además, la poderosa fuerza en redes sociales que construyó el camino para Barak Obama hacia la Casa Blanca estará hoy a disposición de la campaña Clinton.

A pesar de que las encuestas arrojan números que preocupan, la verdadera campaña aún no inicia y los Clinton preparan su ofensiva.

Datos positivos para el lado demócrata apuntan a las cantidades recaudadas por ambos aspirantes: mientras que la señora Clinton ronda los 300 millones de dólares, el señor Trump no ha superado los 60. No porque los necesite, sino porque es un indicador claro de preferencias y respaldos que el republicano no ha logrado conquistar.

Parece que la mejor arma contra Trump será el propio Trump. Sus contradicciones, sus ocurrencias, su diarrea verbal que ha contaminado todo, especialmente la mente de miles de electores.

Twitter: @LKourchenko

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