Opinión

Aristóteles Núñez y el PIB, ¿crítica constructiva o falta de respeto?

 
1
 

 

La SHCP a través del SAT hará ajustes administrativos al esquema para los inversionistas, afirmó Aristóteles Núñez. (Eladio Ortiz)

La semana pasada Aristóteles Núñez Sánchez, Jefe actual del Servicio de Administración Tributaria (SAT), comentó en el marco de una ponencia en un evento organizado por el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) que “...es necesario evaluar si la forma en que actualmente se mide el Producto Interno Bruto (PIB) de México es correcta, porque el crecimiento económico del país no parece empatar con algunos indicadores de recaudación, consumo y empleo...”.

Un día después, Jonathan Heath, economista independiente con una larga y muy exitosa carrera en diferentes instituciones –y a quien en lo personal le tengo gran estimación y admiración profesional–, dedicó su columna “Impulso Económico” –que se publica en un diario de circulación nacional–, a las declaraciones de Aristóteles Núñez, titulándolo “Falta de respeto”. Cabe señalar que Jonathan conoce a profundidad las metodologías con las que el Inegi lleva a cabo la medición y estimación de las variables económicas del país. Inclusive, escribió un libro al respecto (excelente en mi opinión). En este sentido me gustaría expresar mi opinión sobre los comentarios de Aristóteles Núñez y de Jonathan Heath, desde dos aristas:

(1) Libertad de expresión. En mi opinión, hoy los analistas gozamos de una gran libertad de expresión, con la que desafortunadamente no contábamos algunos años atrás y esto es algo que quiero aquilatar. En este sentido, considero que siendo el Inegi una institución autónoma del gobierno federal, funcionarios del gobierno federal pueden enaltecer o criticar constructivamente su labor. Si los analistas podemos ser críticos, ¿por qué no puede serlo un funcionario del gobierno federal, si la opinión se trata de un organismo autónomo a quien ya no puede dirigir, ni “torcer las tuercas”, como se dice vulgarmente? Claramente en este punto no concuerdo con Jonathan.

(2) En qué difiero y en qué concuerdo con los comentarios de Aristóteles Núñez, así como con la opinión de Jonathan Heath. En pocas palabras, considero que el jefe del SAT criticó la pérdida de correlación entre el crecimiento de los ingresos tributarios –que dependen del crecimiento económico– y el crecimiento del PIB.

Sobre todo en el sentido de que los ingresos tributarios han crecido a una tasa más alta que la que podrían alcanzar con la dinámica que está observando el PIB. En este sentido, me gustaría separar el tema en dos: (a) Reforma fiscal. Si se utilizan modelos estadísticos con series históricas que al menos incorporan las tasas de crecimiento de los ingresos fiscales y el PIB, es probable que no expliquen muy bien el comportamiento, sobre todo a partir de 2014 que se instrumentó la reforma fiscal. Es evidente que hay un cambio estructural significativo, por lo que parte de la pérdida de la relación estadística (e.g. correlación) se explicaría por este factor y no habría nada que criticar al Inegi.

Este punto lo destaca Jonathan; no obstante lo anterior, considero que (b) la discrepancia estadística entre los componentes del PIB de lado de la oferta agregada (agricultura, industria y servicios) y de lado de la demanda agregada (consumo privado, inversión, gasto de gobierno y exportaciones netas), sí es un argumento válido para que Aristóteles Núñez haya llevado a cabo una crítica –desde mi punto de vista constructiva– al Inegi. Esto se debe a que, por ejemplo, utilizando las mismas cifras de Inegi, el PIB por el lado de la oferta –el que se considera “oficial”– creció 2.6 por ciento en el primer trimestre del año (1T15) y 2.2 por ciento en 2T15, mientras que por el lado de la demanda éste creció 5.1 y 4.7 por ciento en los mismos trimestres, respectivamente. Cabe señalar que no es atípico que haya una discrepancia estadística entre ambos números.

De hecho, hay un artículo en The Economist de esta semana que trata sobre este mismo tema, pero en Estados Unidos. Regresando al caso de México, la discrepancia ha crecido significativamente en los últimos cuatro trimestres y me parece que aquí hay espacio para mejorar. Espacio para mejorar no significa que se haga mal y aquí es donde concuerdo con Jonathan en el sentido de que el Inegi hace un muy buen trabajo. De hecho, quiero destacar que el Inegi es uno de los cuatro institutos nacionales de estadística a nivel global que cuenta con la certificación de utilización del sistema de cuentas nacionales del Fondo Monetario Internacional, junto con Estados Unidos, Canadá y Australia.

Hacia delante, debido a que nos encontramos muy cerca del cambio de presidente del Inegi, concuerdo con Jonathan en que es de vital importancia que se preserve la autonomía de esta institución, con el nombramiento de un verdadero conocedor del tema y que no tenga conflicto de intereses con el gobierno federal.

El autor es economista en jefe de Grupo Financiero Banorte.

Twitter: @G_Casillas

También te puede interesar:
México y el Perú
Conclusiones sobre la reunión anual de otoño del FMI y BM 2015
Reunión anual de otoño del FMI y Banco Mundial 2015