Opinión

Andrés Manuel baja
de las montañas

  
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amlo

En aquellos días bajó Andrés Manuel de las montañas, se dirigió a un estadio de beisbol, y ahí entre miles de seguidores voluntarios que se refinaban tamales verdes con atoles –miles de tamales verdes, miles de atoles– enseñó las tablas no con diez ni con veinte, sino con ¡cincuenta! Lineamientos Básicos del Proyecto Alternativo de Nación 2018-2024.

Vaya, no sabemos qué hubiera hecho ese buen hombre que fue Moisés si Dios le hubiera dado tantos mandamientos. El Peje, sencillo y humilde, decidió que si seguimos sus designios, llegaremos a la tierra prometida.

Por supuesto, como bien lo especifica el documento, estos solamente son los lineamientos básicos. Faltan más anuncios y bienaventuranzas.

El Señor de Macuspana ha dado su mensaje y ya podemos dormir tranquilos. No hay nada que se le escape al ojo poderoso, al hombre sabio, al hacedor de milagros, a quien todo lo puede con sólo su férrea voluntad y, por supuesto, su autoridad moral.

El enviado del Señor no discrimina su mensaje, lo mismo es “para pobres y ricos, pobladores del campo y la ciudad, religiosos y librepensadores”. Es posible que él piense que la religión impide pensar libremente pero, bueno, los mortales no estamos aquí para cuestionar los designios del Redentor.

Andrés Manuel fue claro: con su “nueva forma de hacer política se logrará el bienestar material y el bienestar del alma para la felicidad de todos”. Andrés Manuel conseguirá el anhelo del ser humano, adiós a los problemas existenciales, no más dudas sobre el ser, ni sobre el tener: el proyecto de López Obrador garantiza bienes materiales y espirituales. Es la política convertida en un producto milagro. ¡Cómo lo vio usted en la tele!, AMLO le consigue empleo, cuenta en el banco, “trenes de gran velocidad de la Ciudad de México a la frontera con Estados Unidos”, y además le reconforta espiritualmente.

Los jóvenes tendrán becas, sueldos, todo padrísimo (no se sabe por qué no incluyó chelas, coches y departamentos. Quizá viene en el siguiente documento). En las universidades no habrá exámenes de admisión, ya que “sólo han servido para justificar la política neoliberal privatizadora”.

Si usted es, como Santo Tomás, de los que duda cómo podrá hacer esos logros que han sido inalcanzables para el hombre, para corrientes políticas y filosóficas de pensamiento, el Santo Varón lo dice con tranquilidad: todo eso se logra, “la prosperidad del pueblo y el renacimiento de México” con la receta de un general. Sí, leyó usted bien, de un general. Ni más ni menos que mexicano: Francisco J. Múgica, que sugiere que esos logros se alcanzan por medio de la “simple moralidad y de algunas pequeñas reformas”. Ni Marx ni Hegel ni Max Weber ni nadie por el estilo: el general Múgica.

Hay que prestar atención a lo que dice y al tono en que lo hace el candidato López Obrador. Refrenda su tono mesiánico, su delirio de santidad, su idea de ser un personaje bíblico. Por eso concluye su anuncio diciendo que su movimiento es “para construir, aquí, en la Tierra, el reino de la justicia y la fraternidad”.

Dios nos agarre confesados.

Twitter: @JuanIZavala

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