Opinión

AMLO y el nuevo aeropuerto

 
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Terminal 2 del AICM

El pasado 13 de abril, en un mitin en la Delegación de Iztacalco, Andrés Manuel López Obrador, precandidato presidencial para 2018 según su propio dicho, afirmó lo siguiente:

“No vamos a aceptar que se cierre el actual (AICM); si se quiere uno nuevo que se haga en Tizayuca, ahí no hay invasión del espacio aéreo”.

No sé a usted qué le parezca, pero que uno de los políticos que tienen probabilidades de llegar a la presidencia de la República en 2018 diga lo anterior, no es para echar en saco roto.

No sé si fue por esa razón, pero resulta positivo que ayer las autoridades hayan dado un reporte acerca de los avances del proyecto y un recordatorio de las tareas pendientes.

López Obrador ya descalificó de un plumazo cualquier evaluación técnica respecto a la conveniencia de ampliar el nuevo aeropuerto o crear uno nuevo.

Quizás, como dice que es un candidato ‘rodado en terracería’, considere poco importante el proyecto y pretenda que se le ponga más atención a los caminos rurales. Tal vez.

Pero además, también ya sentenció respecto a las cualidades de Tizayuca como sede de un aeropuerto complementario.

Algunos quizás pretendieran ver este dicho como un desvarío al que no hay que hacerle caso.

Si se tratara de un personaje irrelevante en la vida del país, sería ocioso que habláramos de sus dichos. Pero, no. Salvo que haya alguna sorpresa, como ya le comentamos, será un candidato presidencial competitivo en 2018.

El desarrollo del nuevo aeropuerto para la ciudad de México es el más grande proyecto de infraestructura que está en marcha en la actualidad, y por su alcance, quizá sea el mayor del país en un buen número de años.

Y, por lo mismo, es necesario que se invierta todo el tiempo requerido para su planeación. Ya tuvimos una experiencia desastrosa en la capital de un proyecto mal hecho: la Línea 12 del Metro. Quizás el fracaso más grande en el desarrollo de infraestructura en México en cualquier lugar y giro.

De acuerdo con lo informado ayer, ya hay una serie de tareas en curso que tienen que ver con el diseño, con estudios topográficos y geotécnicos, con la consolidación del plan maestro, así como obras en materia hidráulica que ya se efectúan, entre otros avances.

Hay que recordar además que la inversión de 169 mil millones de pesos totales, incluye más de 16 mil millones de obras hidráulicas, cuatro mil millones de obras de carácter social y más de 20 mil millones de diseño, ingeniería y gestión de proyecto.

Por definición, el aeropuerto es un proyecto transexenal, que va a tener un impacto muy importante en la productividad del país, además de crear un polo de desarrollo en el oriente del Valle de México.

Sin embargo, sería ingenuo no ver que se va a convertir en blanco mientras más avance y mientras más visible sea la obra.

Así que, más allá del informe de ayer, va a ser relevante que se ofrezca información regular para poder generar una corriente de opinión cada vez mayor a favor del proyecto en marcha y quitar el riesgo de que un capricho político vaya a afectarlo o al menos a ponerle piedritas a su desarrollo.

Twitter: @E_Q_

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