Opinión

AMLO, ¿la tercera
es la vencida?

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AMLO.

1. Los planetas se están alineando a favor de López Obrador. Las dificultades económicas continuarán este año y el próximo. Aunque comparativamente México está librando relativamente bien el temporal, la política fiscal y las dificultades económicas han generado malestar en las clases medias y los causantes cautivos, que han sido golpeados en su nivel de vida.

2. Hay, como fenómeno mundial, un rechazo a la vieja clase política. La crisis de 2008 y sus efectos económicos aún se resienten. En Francia se refleja en el ascenso del Frente Nacional. En España, Podemos y Ciudadanos. En EU, cada uno a su manera, Trump y Sanders lo expresan. Y en México, El Bronco y Alfaro, en Nuevo León y Jalisco, dieron el campanazo.

3. La irritación ciudadana se explica, en buena medida, por los actos de corrupción que incluyen a toda la clase política. No sólo eso. El regreso del PRI al poder vino acompañado de reflejos que muchos creíamos cosa del pasado. Desde la 'modulación' de los medios informativos hasta la 'administración' de los datos y las estadísticas.

4. En el imaginario colectivo, justificadamente o no, López Obrador es un outsider. De manera tal, que le sirve para canalizar el voto de castigo. Cuenta además incondicionalmente con su partido y con las cinco delegaciones que ganó en CDMX.

5. AMLO es el candidato más conocido y está haciendo campaña adelantada. La propuesta de reformar la ley electoral para cerrarle el paso ha quedado archivada. Así que “el rayito de esperanza” se podrá tropezar con uno o varios obstáculos, pero nadie lo bloqueará.

6. Todas las encuestas lo ubican como uno de los tres punteros. Algunas lo sitúan arriba y otras en el tercer sitio, pero no hay duda de que está en la primera fila del pelotón.

7. Vamos hacia una elección que se polarizará, como ha ocurrido desde 2000. No hay ninguna razón para que no ocurra de nuevo. Conforme las opciones se decanten, la mayoría del electorado se reagrupará en torno a los dos punteros. Y AMLO encarna, por definición, uno de los polos.

8. Las alianzas serán estratégicas para todos los candidatos. López Obrador, por lo pronto, no las tiene en el radar. Su prioridad es diferenciar a Morena del resto de los partidos de izquierda. Pero sabe que le serán indispensables, particularmente el PRD, para ganar la presidencia.

9. Así que estamos ante una verdad de perogrullo: lo que pasa hoy no necesariamente pasará mañana. Al interior de la izquierda se sigue manejando la tesis de la unidad. Miguel Ángel Mancera se acaba de pronunciar al respecto, y al hacerlo se puso en el cepo: la izquierda no podrá ganar dividida.

10. La probabilidad de que AMLO arranque a la cabeza de la izquierda es muy alta. Es más, se puede dar por descontada. Y siendo el caso, tendrá el sartén por el mango para presionar y negociar una alianza con las fuerzas de izquierda. Baste tener presente que López Obrador fue el abanderado del PRD porque era el candidato más fuerte. Ese sólo hecho, el encabezar las preferencias, una vez más, tendrá un efecto inercial.

11. Si la elección efectivamente se polariza, AMLO se enfrentará al abanderado del PAN o del PRI.

12. La postulación de un independiente lo afectaría más a él que a los otros candidatos. Porque le disputaría el voto de castigo. Pero aún así, la posibilidad de que un independiente se convierta en el principal polo de atracción del voto de castigo parece muy complicada o, de plano, un wishful thinking.

13. Todo apunta que la hora de López Obrador ha llegado de nuevo. En 2012 remontó del tercer sitio. Su principal problema eran los negativos. Pero también lo vimos hacer algo que parecía imposible: a pesar de que las experiencias de la toma de Reforma y la presidencia legítima estaban frescas, conectó con los jóvenes, y particularmente con los jóvenes universitarios.

14. Finalmente, su discurso será, al igual que en 2006 y 2012, presentarse como la única y verdadera forma de alternancia y cambio. Pero ahora tendrá un contexto más favorable porque el país ya experimentó la alternancia y la alternancia de la alternancia. El desencanto es mayor. Por eso, el “hay que darle chance, ya le toca”, se volverá, para muchos un lugar común. Así que sí, ahora sí, la tercera podría ser la vencida. Ya veremos.

Twitter: @sanchezsusarrey

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