Opinión

AMLO, el mentiroso


 
 
Es sorprendente la capacidad de Andrés Manuel López Obrador para decir mentiras, y más sorprendente aún que existan mexicanos que le crean. Sus afirmaciones en el sentido de que las privatizaciones han sido negativas son una completa falacia. Ahí están los aeropuertos, los puertos, los cines, las líneas aéreas, las firmas de telecomunicaciones y muchas más empresas que fueron privatizadas. Todas han tenido que competir, invertir, sobrevivir.
 
 
AMLO ha asegurado que las privatizaciones generan “disminución en el crecimiento económico, desempleo, desatendiendo a los jóvenes y ahora estamos pagando las consecuencias y entregar el petróleo sólo significará más pobreza, más desempleo, más crisis de inseguridad y más violencia.” Pero esas afirmaciones son mentiras. No da ningún argumento lógico que vincule al capital privado con esas consecuencias. Ni una cita; ni una referencia académica. Nada. Sólo sus prejuicios.
 
 
El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, ha tenido que salir a explicar el alcance de la iniciativa de reforma energética presentada por el presidente haciendo énfasis en que no es privatizadora. Pero desafortunadamente hay gente que, incluso con formación académica universitaria, sigue pensando que se trata de una privatización.
 
 
Estos individuos deben comprender:
 
 
(1) que el capital privado no es per se algo negativo;
 
 
(2) que mientras el control del capital accionario de Pemex siga en posesión del Estado mexicano, no hay cómo llamarle privatización a su posible transformación, y
 
 
(3) que las probabilidades de éxito de las empresas extranjeras de energía intensivas en capital se han disparado en los últimos años cuando sus estructuras financieras incorporan esquemas compartidos de inversión, riesgo y rendimiento.
 
 
El equipo del presidente Peña (Videgaray, Lozoya, Joaquín, Ochoa) tiene una labor titánica: despojar de prejuicios no a AMLO —es causa perdida—, sino a quienes suscriben sus insensateces y las dan por argumentos 'buenos'.
 
 
AMLO no se va callar, ni los periodistas que le reverberan. Por ello los voceros del gobierno deben insistir minuto a minuto sobre las cualidades de la iniciativa presentada y deben tratar de anotar siempre en el marcador de la opinión pública.
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota