Opinión

Amenazan flexibilizar reglas para partidos

En las leyes secundarias a la reforma constitucional en materia político-electoral se elevaron los requisitos para que un partido pueda mantener su registro nacional.

Hasta antes de la reforma, los partidos políticos tenían que obtener cuando menos 2.0 por ciento de la votación total para mantener su registro; ahora tienen que conseguir 3.0 por ciento.

Además, se incluyó una cláusula para que los partidos en coalición NO repartieran los votos equitativamente, sino que cada partido fuera votado en lo particular.

Es decir, en una coalición PRI-Verde Ecologista, cada partido tendría que contabilizar sus votos a favor exclusivamente.

Todo esto con el fin de acotar a la famosa “chiquillada’’, a los partidos políticos satélites que poco aportan a la democracia y al trabajo legislativo, pero sí resultan altamente costosos para el país.

Pues bien, para el periodo extraordinario que se tiene programado para los días 19 y 20 de este mes, el PRD y el PRI en la Cámara de Diputados pretenden modificar el artículo 87 de la Ley de Partidos Políticos que establece la división de votos en las coaliciones.

El interés, desde luego, es favorecer a los partidos políticos familiares o “chiquillada’’, que generalmente acompañan al PRD en las elecciones federales, como el Partido del Trabajo y el Movimiento Ciudadano que difícilmente por sí solos alcanzarán 3.0 por ciento de la votación que se registrará en la elección intermedia de 2015.

Puede que se trate de una concesión del PRI al PRD, sobre todo ahora que se negocian las reformas energética y de telecomunicaciones.

Pero en el lance, quizás el PRI no esté calculando bien el costo político porque, de entrada, la sola intención de modificar el artículo en cuestión generó la amenaza del PAN de abandonar la mesa de negociación de la reforma energética.

El PAN fue quien impulsó desde el Senado que se endurecieran los requisitos para que los partidos políticos pudieran mantener su registro, como una forma de ir acercando al país al tripartidismo y, en algunos estados, incluso al bipartidismo.

Seguramente que en las próximas horas veremos relucir el largo colmillo de Manlio Fabio Beltrones, pastor de los diputados del PRI, para evitar que los panistas salgan de la negociación.

Además, es muy amplio el respaldo social a la reglamentación que endurece los requisitos para la permanencia de los partidos.

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Le contamos en la entrega de ayer que la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados anunció que analizará su propia reglamentación para conocer si el debate de la reforma energética se ajusta a su reglamento interno.

Pues, ¿qué cree que decidieron? Que sí.

Lo más interesante del asunto es que el PRD decidió volver a la mesa de negociación con el argumento de que el presidente del Senado, el priista Raúl Cervantes, les prometió que en el debate en el pleno ¡sí se respetaría el reglamento!

Gooool.