Opinión

Altura de miras de Osorio Chong

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Meade y Osorio

Se podrán argumentar las innumerables razones que impidieron que Miguel Ángel Osorio Chong fuera el candidato del PRI a la presidencia de la República, sólo Enrique Peña Nieto las sabe en realidad, empero se puede afirmar que, no obstante que siempre fue el puntero priista en las encuestas, definitivamente no mostró avances en dos temas fundamentales: la seguridad pública y su vida personal. Es hasta cierto punto inverosímil que haya durado cinco años en su cargo sin mostrar avances palpables en revertir los índices delictivos en el país, sobre todo que tenía todas las herramientas para hacerlo: suficiencia presupuestal, mando directo en la Policía Federal y liderazgo nacional sobre todos los gobernadores.

Con la renuncia de Osorio Chong se confirma la regla: la Segob dejó de ser fábrica de presidentes. El último funcionario que salió del Palacio de Cobián para ocupar la silla del águila fue Luis Echeverría Álvarez, y antes transitaron por la misma ruta Gustavo Díaz Ordaz, Adolfo Ruiz Cortines y Miguel Alemán Valdés.

Posterior al echeverriato, desde la Segob buscaron la primer magistratura personajes priistas como Mario Moya Palencia, Manuel Bartlett Díaz, Esteban Moctezuma Barragán, Francisco Labastida Ochoa. Y también lo hicieron los panistas Juan Camilo Mouriño (finado) y Santiago Creel Miranda, por mencionar algunos que, por supuesto, no llegaron a cumplir su sueño de gobernar al país.

Es cierto, en el transcurso de los últimos años de nuestra historia, desde la Segob se han trazado los principales modelos de la transformación política del país, y desde ahí también se han confeccionado la independencia, soberanía y paz nacional. Pero al paso de los años estos rubros no pueden entenderse si no hay seguridad pública entre la población, tema que el secretario Osorio Chong quedó mucho a deber, y esa falla se le atribuye por haber desaparecido a la Secretaría de Seguridad Pública y anexado sus funciones a la agenda de la política interior.

Competencia de la Segob, entre muchas otras de la vida interna de la nación, son las políticas públicas en materia penitenciaria, de población, protección civil, la defensa de garantías individuales (derechos humanos), la coordinación con los estados de la República, y muchos otros temas de coordinación, como los procesos electorales y la relación con las iglesias. Temas todos que por su complejidad requieren funcionarios comprometidos al cien por ciento con las responsabilidades asignadas.

Tal vez evitar el desgaste mediático y por ende en la opinión pública, fue una razón de peso que se contempló en lugar de resolver los problemas más acuciantes del país.

Considerado como uno de los tres colaboradores más cercanos al presidente, por lo que goza de su total confianza, ahora a Osorio Chong lo espera el Senado, en donde será una pieza fundamental para defender el proyecto reformista de Peña Nieto, sobre todo si gana Andrés Manuel López Obrador, con quien lleva una extraña relación que se hizo más evidente cuando el tabasqueño clamaba que hubiera sido mejor candidato el secretario de Gobernación que el propio José Antonio Meade.

Luego de que Luis Videgaray rechazara ser senador, le corresponde a Osorio tomar ese liderazgo de la bancada priista en la próxima Legislatura.

El exgobernador de Hidalgo debe necesariamente dejar atrás la derrota y mirar hacia adelante, hacia el futuro, por ello debe ser institucional y sumarse totalmente a apoyar a José Antonio Meade, no hacerlo le podrían significar algunos sinsabores, pero sobre todo daría mucho de qué hablar de una persona que se dijo fiel al presidente Peña.

Sin duda, la condición humana hace a veces que saquemos lo peor y esta tentación ojalá no obnubile a Miguel Ángel y decida acompañar al candidato priista rumbo a la presidencia de la República.

Dentro del equipo del ahora exsecretario de Gobernación hay extraordinarios funcionarios públicos que deben ser aprovechados tanto en la campaña como en las tareas de gobierno, desaprovecharlos sería una decisión además de mezquina, torpe. Aunque considerando la sensibilidad de Meade, seguramente en las próximas semanas muchos de ellos estarán trabajando de lleno en el proyecto político del PRI y sus aliados.

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