Opinión

Algunos factores que pueden descomponer el 2015

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Módulo especial columna Enrique Quintana Algunos factores que pueden descomponer el 2015

1.- Las elecciones de Grecia el próximo 25 de enero. En menos de un mes podría detonarse otro proceso de incertidumbre en la Zona Euro. Si, como las encuestas ahora lo sugieren, Alexis Tsipras se convierte en nuevo primer ministro de ese país y el partido Syriza controla el Parlamento, volverá la especulación respecto al posible abandono griego del euro, no porque sea la voluntad del partido que puede ganar las elecciones sino porque el programa que enarbola, de rechazo a la austeridad y el repudio de parte de la deuda, complicaría la permanencia de Grecia dentro de la Zona Euro. Es impredecible lo que ese hecho podría tener como consecuencia, pero sin duda sería un factor adicional de inestabilidad en el sistema financiero internacional.

2.- Los efectos geopolíticos de la crisis del petróleo. La caída de más de 50 por ciento en los precios del petróleo no sólo traerá problemas financieros para diversos países productores y para las finanzas de Texas y Dakota del Norte o el mercado de los ‘bonos basura’, sino que podría tener efectos geopolíticos de magnitud. Es poco probable que el régimen chavista en Venezuela siga al final de 2015 como lo conocemos ahora. Y esto tendrá –ya lo tiene– un rebote en Cuba, donde también podrían empezar a cambiar las cosas tras los anuncios de Obama hace algunas semanas. Sin embargo, donde las cosas se ven color de hormiga es en Rusia. El rublo se devaluó 78 por ciento en el segundo semestre del año pasado y la economía rusa se encuentra de nuevo en problemas serios. Ronda de nuevo el fantasma de la crisis de 1998, de la cual el epicentro estuvo en Moscú y sus efectos se sintieron en todo el orbe, lo que ahora sería más crítico por el conflicto con Ucrania.

3.- Un proceso desordenado de alza de tasas de interés en EU. Aunque hay algunos que ya visualizan el alza de las tasas hasta 2016, todavía la mayoría pronostica que será en este año. Si el proceso de alza ocurre de manera accidentada, con señales que generan incertidumbre entre los inversionistas, la volatilidad internacional quizá podría acentuarse y con ello golpear a las divisas de mercados emergentes, incluyendo nuestro peso.

4.- Un proceso electoral local que acentúe el encono. Lo que ocurrió el viernes pasado en la elección del presidente de la Suprema Corte es quizás una metáfora de la división que existe en el país y que se expresará probablemente en las elecciones. En periodos electorales, los partidos tienden a subrayar más sus diferencias que sus coincidencias. Dado el contexto que hemos vivido recientemente en el país, ese hecho podría agravar la sensación de caos que se vivió en ocasiones en el último trimestre del año pasado, lo que podría agravar la cautela de consumidores e inversiones, haciendo más lento el paso de la economía.

Ojalá nada de esto suceda. Que las elecciones sean tranquilas, que no haya alza de tasas este año, que se recuperen los precios del crudo y que Grecia no vaya a detonar otra crisis. Ojalá.

Pero, sería irresponsable no visualizar en dónde pueden estar algunos problemas de este año.

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