Opinión

Algo que los vecinos del norte deberían saber (I)

01 diciembre 2016 5:0
 
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ME. ¿Por qué importa el TLCAN?

El mundo ha cambiado y nuestros vecinos del norte se resisten a aceptarlo. La fragmentación de la producción, que tanto fue atacada en las campañas electorales de los Estados Unidos, es hoy un componente esencial de la globalización que ha contribuido a producir bienes y servicios de manera más eficiente.

Las críticas a la apertura comercial no son, evidentemente, un tema exclusivo de los Estados Unidos, ni siquiera son nuevas en ese país; en campañas electorales previas el tema ha sido abordado de manera crítica por los candidatos demócratas, pero me parece que los presidentes anteriores a Trump estaban más dispuestos a escuchar y se dieron cuenta, a tiempo, que la apertura comercial, y en particular el TLC, era benéfico para los Estados Unidos.

En efecto, es posible argumentar que si las propuestas del próximo gobierno de los Estados Unidos de salirse del TLC o limitarlo en su aplicación se hacen realidad, se eliminarían empleos en Estados Unidos, sus exportaciones perderían competitividad y se afectaría a los consumidores norteamericanos. Argumento esta opinión con información recientemente generada sobre el comercio en términos de valor agregado.

La OCDE y la Organización Mundial de Comercio (OMC) han integrado una base de datos de comercio exterior en términos de valor agregado, que permite analizar la relación comercial entre países de manera diferente a cuando observamos esa misma relación en términos tradicionales, es decir, con las cifras brutas de exportaciones e importaciones. Con la nueva base de datos es posible dividir el contenido local y externo de las exportaciones y comprender de mejor manera la fragmentación de la producción que la globalización ha producido.

De esa base de datos se deriva que en el 2011 (última cifra publicada) el contenido externo de las exportaciones de los Estados Unidos era del 15 % y que en ese porcentaje iban 24 mil millones de dólares que tenían su origen en valor agregado de nuestro país. Es claro que esas exportaciones se verían afectadas, al menos temporalmente, en caso de que se suban los aranceles o se repudie (así se dice) el TLC, con el correspondiente efecto en el empleo.

En el caso de nuestro país, el contenido externo de las exportaciones mexicanas se ha mantenido relativamente estable desde el año 2000, siendo de 32 % en el 2011. Del contenido externo incorporado en las exportaciones mexicanas 40 mil millones de dólares corresponden a valor agregado generado en Estados Unidos, es decir, se trata de bienes intermedios que se importan de ese país para después regresar, en su mayoría, a Estados Unidos como exportaciones de México. Ese flujo, benéfico para los dos países, también puede ser afectado.

El autor es profesor asociado del CIDE.

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