Opinión

Algo estamos haciendo mal

 
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Homicidio. (Cuartoscuro)

Hace poco más de dos años, después de que el INEGI difundió las estadísticas de homicidios para el 2013, Alejandro Hope escribió un artículo en el que llamaba a guardar el confeti, a no celebrar demasiado la reducción registrada en los homicidios respecto al año anterior. Qué razón tenía, hoy nos acercamos a tener el peor año del sexenio y el cuarto con mayor violencia desde 1990.

Para medir este fenómeno el indicador utilizado a nivel internacional no es el número absoluto de homicidios sino el cociente de homicidios por cada cien mil habitantes; ello permite comparar sobre las mismas bases a países o entidades federativas de diferentes tamaños y hacer comparaciones históricas.

En México existen dos cifras de homicidios, las que genera el INEGI y las que provee el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). El INEGI las genera a partir de actas y certificados de defunción que capta de los Servicios Médicos Forenses y los Registros Civiles, que complementa con información proporcionada por las Agencias del Ministerio Público. Una cifra muy sólida en mi opinión.

Con cifras del INEGI en 1990 el país registraba 17 homicidios por cada cien mil habitantes, indicador que fue disminuyendo hasta alcanzar ocho en el 2007. A partir de ese año el número de homicidios creció hasta alcanzar una cifra de 24 homicidios por cada cien mil habitantes en el 2011. Después del 2011 los homicidios comenzaron a disminuir para registrar una cifra similar a la de 1990 en los dos últimos años (17 homicidios por cada cien mil habitantes); sin embargo las cifras del 2016 indican que la tendencia no se mantuvo.

El SESNSP genera información delictiva a partir de Averiguaciones Previas o Carpetas de Investigación iniciadas por el Ministerio Público, que le envían las Procuradurías Generales de Justicia y las Fiscalías Generales de las Entidades Federativas. La cifra del SESNSP siempre es menor a la del INEGI. Su virtud es la oportunidad.

Si utilizamos el crecimiento de los homicidios registrado en las cifras publicadas por el SESNSP para 2016 y las proyecciones de población hasta ahora publicadas por CONAPO (aún no han sido publicadas las proyecciones basadas en la Encuesta Intercensal 2015) es muy probable que este año se alcance una cifra de 20 homicidios por cada cien mil habitantes, la cuarta cifra más elevada para este indicador desde 1990, solo superada por las reportadas en el 2010, 2011 y 2012. Algo estamos haciendo mal.

El autor es profesor asociado del CIDE.

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