Opinión

Al frío del congelador

  
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Manlio Fabio Beltrones

Una renuncia en pausas, que hasta el momento le significó un paso adelante en su carrera, sobre todo después de que 24 integrantes de la Comisión Política Permanente del PRI le pidieron que se quedara.

Dos días de presencia constante en los medios de comunicación, como consecuencia de su decisión de renunciar, lo que a decir de muchos priistas significa un primer gran paso hacia su futuro, ya que Manlio Fabio Beltrones Rivera logró con su renuncia no sólo mostrar su dignidad, sino también aglutinar a buena parte del liderazgo priista.

Pero dejar un puesto público significa pasar a la congeladora y toda la emoción, la adrenalina y el calor del momento se van enfriando, y a las personas se les va olvidando.

No es lo mismo ser un coordinador de los legisladores o un presidente del PRI, que simplemente mantenerte como la voz crítica al interior de tu partido.

Es difícil que esa posición te dé la suficiente gasolina para ser el candidato presidencial del tricolor, porque, como lo dijo en su primera entrevista con Ciro Gómez Leyva, ya con la definición de darle carácter de irrevocable a su renuncia “ni es la renuncia ni la aceptación. Aquí yo pido una pausa en lo que es mi vida política para la reflexión y posteriormente para la acción”.

Pero antes de echar las campanas al vuelo, hay que recordar que el político sonorense no es quien encabeza las preferencias. En la encuesta nacional de El Financiero, realizada después del 5 de junio, Beltrones Rivera se mantiene en el 10 por ciento que tenía desde febrero, mientras que a la cabeza está Miguel Ángel Osorio Chong, con 32 por ciento de apoyo.

Es así que ese apoyo de la cúpula priista se puede ir desdibujando en el paso de los dos años que faltan para la elección presidencial, y si Manlio Fabio no consigue un escaparate que le dé proyección, su futuro político puede ser incierto.

Mientras, Carolina Monroy se quedará en la presidencia del partido y empezarán a moverse quienes buscan este cargo.

Por lo pronto ya se escuchan los primeros nombres, todavía muy inciertos:

Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, quien es uno de los principales operadores políticos del presidente Enrique Peña.
Se repite el de Emilio Gamboa, aunque para ello tendría que dejar la posición de poder que le da el ser líder de la fracción del PRI en el Senado, y que lo coloca como uno de los principales negociadores de su partido y del gobierno.

José Calzada, actual secretario de Agricultura, quien dejó el gobierno de Querétaro en manos del panista Francisco Domínguez.

La diputada Ivonne Ortega, quien en el inicio de su carrera fue apoyada por Emilio Gamboa, pero ha logrado su independencia.

Alfonso Navarrete Prida, secretario del Trabajo, a quien afecta ser del grupo del Estado de México, porque significaría que no existe un cambio.

Y el diputado Jorge Carlos Ramírez Marín, quien es cercano al presidente Peña Nieto y puede jugar como fiel de la balanza en la elección presidencial.

Lo importante, comentan los priistas, es que haya un verdadero cambio en el PRI y un relanzamiento de la política de gobierno si quieren ganar en 2018.

Razones de inconformidad

De acuerdo con diversos análisis que le hicieron al PRI, después de la derrota del 5 de junio, son cinco las principales razones que tienen a la gente inconforme:
corrupción, impunidad, inseguridad, crisis en el respeto a los derechos humanos y la desigualdad.


Twitter: @ginamorettc

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