Opinión

#AguaFiestasdelMundial

Estamos en la antesala del inicio de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 y ya me estoy perfilando como la #AguaFiestasdelMundial. Y para mí sería un honor ser reconocida con este apodo, ya que estando a menos de 15 días de iniciar, estoy hasta “la mother” de la ineptitud, corrupción y frivolidad que rodean este Mundial. En el fervor futbolero que antecede el arranque de los juegos, no se está reconociendo esta realidad con la justificación que “sólo es futbol” y que no debemos tomar “tan en serio” todas las irregularidades y circunstancias que rodean la selección, organización y (esperemos) el arranque de este XX Mundial de Futbol.

Muchos de ustedes creerían que yo le estoy echando porras para que el Tri pierda todos sus partidos y que regresen el 23 de junio después del encuentro contra Croacia con la cola entre las patas. Que delicia sería ver que la Selección Mexicana llegara a los octavos de final. ¿Pero es un éxito merecido? La actuación general de la selección en las eliminatorias de la Concacaf fue pésima y se podría decir que la debacle del equipo mexicano comenzó con la derrota que sufrieron ante la escuadra hondureña… Sí, ni más ni menos que en el legendario Estadio Azteca.

Esta pena –para los panboleros– sólo es superada por la más monumental de las ironías futboleras ya que la calificación fue patrocinada por el más odiado rival de la afición mexicana: la Selección de Estados Unidos. La Selección Tricolor, tras ser derrotada por Costa Rica en territorio tico 2 a 1, se encontraba a merced de lo que ocurriera en el juego que disputaban la Selección de Panamá y la escuadra de Estados Unidos. La selección en ese momento estaba eliminada, dado que los panameños vencían 2 goles a 1 a Estados Unidos.

Ya en el tiempo de compensación, los norteamericanos dieron la voltereta derrotando a Panamá 3 a 2. Así facilitaron que el equipo mexicano jugara su partido de repechaje ante la “superpotencia” futbolística de los “Kiwis” de Nueva Zelanda. Y claro que durante todo este proceso los problemas con los directores técnicos y los jugadores fueron legendarios. ¿Dónde está México en este momento? Con una selección de ineptos y un director técnico cuyo sobrenombre es "El Piojo", quien le dijo esta semana al presidente Peña Nieto que “los cuartos de final son un objetivo mínimo que nos hemos trazado, pero todos en la selección pensamos en traer la copa para México”.

El problema de crear expectativas es que la caída duele más. No hay suficiente dotación de Prozac o Valium para enfrentar la depresión colectiva que se vivirá en el país en el momento en que quede eliminada la Selección. Y aunque quisiera pensar que hay una remota esperanza de que pudiese llegar a jugar un cuarto de final, creo que hay que ser realistas, ¿O no?

Investigadores han buscado entender, desde una óptica científica, qué tanto afecta al ánimo nacional el destino de la Selección Mexicana. Existen estudios que buscan determinar el efecto del desempeño de este equipo y el nivel, de acuerdo al presidencial o la aprobación de las autoridades, es decir el efecto de esta variable más allá de sólo el ánimo de los mexicanos. Hay que señalar que el nivel de aprobación de los directores técnicos de la selección en el pasado, como por ejemplo Lavolpe y Hugo Sánchez, estuvo en su mejor momento arriba del nivel del propio presidente Fox. No sé si sólo es un rumor la información de que fue el propio presidente Calderón quien persuadió a Javier Aguirre a regresar al país a dirigir al equipo nacional. El hecho es que Aguirre en su momento fue el mexicano que probablemente más credibilidad tenía; cómo olvidar los spots donde aparece Javier Aguirre haciendo un llamado para que seamos un país de ganadores. ¿Qué otro político, funcionario público, artista e inclusive deportista tendría la autoridad moral para hacer ese llamado y que tuviera la credibilidad necesaria para que lo escucharan millones de mexicanos? Y luego la Selección perdió, y Aguirre se fue a la ignominia.

Lo que verdaderamente molesta es que de ser remotamente exitosa la Selección Mexicana en Brasil, sería una apología de la ineptitud y mediocridad.

Y eso que no hemos abordado el problema de corrupción e instabilidad social en Brasil…