Opinión

Afore, obra que termina en drama

 
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[Arturo Monroy] De acuerdo con datos de la Consar, desde 1997 a la fecha apenas el 16.4% ha cotizado 500 semanas o más; 93.5% gana 8 salarios mínimos o menos. 

Un estudio difundido por la Consar vuelve a poner al sistema de pensiones mexicano sobre el banquillo de los acusados y reitera la insuficiencia del mismo para garantizar un retiro mínimo para cubrir las necesidades básicas.

El punto ahora es que se detecta la falta de interés de la población por ocuparse de este tema.

El análisis se llevó a cabo por Ideas42, empresa que utiliza las ciencias del comportamiento para mejorar las políticas públicas y fue patrocinado por MetLife Foundation. Puedes consultarlo en www.consar.gob.mx

Las conclusiones son cuatro:
1) No hay indicadores visibles que nos hagan tener en mente el retiro y estamos absortos en lo urgente; 2) nos encontramos inmersos en el aquí y el ahora, dejando de percibir la recompensa de largo plazo; 3) la incertidumbre del futuro desalienta la acción y pensar en el retiro genera sentimientos de inconformidad y 4) el alcance que tienen las Afore es limitado para informar y recordar a los titulares de las cuentas que son una alternativa valiosa.

Estos hallazgos nos conducen a pensar en un drama con un final catastrófico.

Primer acto, 1992: Encuentran que el sistema de reparto del IMSS, con aportaciones de los trabajadores activos para pagar las pensiones conduce en forma irremediable al quebranto de la institución. Nace el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR).

Segundo acto, 1997: Se crea un esquema para el retiro que está basado en las aportaciones individuales y “salva” a la institución.

Hay una etapa de transición y los primeros en jubilarse con ese nuevo sistema lo harán alrededor de 2025 en adelante.

Tercer acto, 2030: Las aportaciones y rendimientos de las cuentas individualizadas son insuficientes para una jubilación digna y hay una marcada desilusión sobre el esquema. O puesto de otra manera, nos dirigimos a una contundente pobreza en la vejez.

Cuarto acto, 2050: Con una población con mayoría de ancianos (los jóvenes de 2015) que viven en condiciones de pobreza, el consumo nacional se desploma y cae el país en una recesión con menores oportunidades de empleo.

Por supuesto, tenemos la capacidad de escribir el guión de los dos últimos actos y habría dos enfoques que se desprenden de los recientes estudios dados a conocer.

Una posibilidad, como lo sugiere la OCDE, es que el gobierno determine un aumento en las aportaciones y otra opción es, según el documento reseñado hoy en este espacio, que nos aboquemos en lo personal a llevar a cabo un ahorro adicional voluntario.

Twitter: @finanzasparami

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