Opinión

¿Afectaría el freno de China a México?

 
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China

¿Por qué nos preocupamos tanto de lo que pasa en China si se trata de una nación muy distante de México? Fue una pregunta que me hicieron el día de ayer.

Veamos algunos datos generales en el ámbito comercial.

1.- Las exportaciones mexicanas que se fueron a China en 2014 alcanzaron el año pasado cinco mil 964 millones de dólares, lo que significa 1.5 por ciento del total de nuestras exportaciones. En términos estructurales es lamentable que vendamos tan poco a un mercado tan importante como China. En términos coyunturales, eso significa que si la demanda china se cae, será prácticamente irrelevante para el desempeño del comercio exterior mexicano.

2.- Las importaciones provenientes de China son superiores 11 veces a la cantidad que exportamos a ese país y representan 16.5 por ciento del total de lo que importamos. En este caso, si un freno en la demanda interna de China propiciara que las empresas chinas buscaran oportunidades adicionales en otros mercados, quienes en territorio mexicano compiten con los productos chinos (recuerde el reciente caso del acero) sí podría enfrentar una competencia más extrema.

3.- Bajo la misma lógica, si una caída de la demanda interna de China obliga a sus exportadores a buscar más presencia en el mercado de Estados Unidos también los exportadores mexicanos enfrentarán más competencia. Las exportaciones chinas representan 16.9 por ciento de todo lo que compra al exterior Estados Unidos. Las de México, que son las siguientes en importancia a nivel país, significan el 11.2 por ciento del total.

A pesar de las posibles implicaciones de un freno económico en China, en la parte comercial el impacto existiría pero no sería grave.

El otro impacto se daría por efecto de la caída generalizada de los precios de las materias primas, como el petróleo o los minerales. En este caso, el impacto sería sobre todo para la industria minera y para los ingresos petroleros del Estado, que por cierto, cada vez son menos relevantes.

Sin embargo, la mayor amenaza para México derivada de una posible crisis en China tiene que ver con el contagio financiero.

El tejido del sistema financiero internacional es demasiado denso y con muchos canales de transmisión.

Un freno en el crecimiento del consumo en Estados Unidos producido por una caída en los valores de los portafolios de los inversionistas sí puede tener más implicaciones para México.

La pérdida en el valor de los activos de las familias, o de los fondos para retiro, podría producir una restricción del consumo o del crédito como respuesta a ello. Esa es quizás la amenaza más grave.

La otra tiene que ver con la posibilidad de que la inestabilidad financiera aguda persista por un tiempo prolongado y ello se convierta en un inhibidor para el gasto o las inversiones.

Somos, entre los países en desarrollo de América Latina y Asia, quizás los menos expuestos a una crisis en China. Pero eso no significa que no lo estemos.

Reiteramos lo dicho en este espacio en numerosas ocasiones: más vale que en el diseño de la política fiscal de 2016 prive la prudencia. Lo más importante ahora es sortear con el menor daño posible a la economía la era de incertidumbre por la que pasamos y que no sabemos bien a bien cuánto tiempo durará.

Twitter: @E_Q_

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